El momento del adiós para 'Cuau'

El alcalde de Cuernavaca, reconvertido en delantero del América, regresa al estadio Azteca para disputar su último partido como futbolista profesional

La plantilla del América así le dijo adiós al 'Cuau' en Coapa
La plantilla del América así le dijo adiós al 'Cuau' en Coapa (Club América)

CIUDAD DE MÉXICO

La enésima despedida de Cuauhtémoc Blanco llegó, pero ésta es la más esperada. Hacía años que el americanismo soñaba con volver a verlo enfundado en sus colores, y ahora lo podrá hacer este sábado, en un acto que ha despertado un sinfín de comentarios de dos colores: los de amarillo dicen que es merecido y todo estuvo en regla, el resto ha cuestionado las formas y alude una violación a los protocolos de la competencia. Muchos puntos que no fueron aclarados con exactitud, como sea, no hay marcha atrás y Blanco tendrá el homenaje que tanto deseaba.

Los últimos días el alcalde de Cuernavaca ha hecho un paréntesis en su carrera política, el jueves que volvió a Coapa despertó un interés mayúsculo, volvió a palpar el césped de la que fue su casa, pero para ponerle el punto final a esta historia.

Es verdad que Cuauhtémoc es uno de esos jugadores con los que el tiempo pudo haberse detenido, no es posible y habrá que conformarse con retener en la memoria las últimas chispas de magia que pueda arrojar esta tarde, porque el Temo seguro hará alguna suerte que le genere una carreta de aplausos.

Blanco saltará al campo donde conquistó la gloria con América en el Clausura 2005, ahí también vivió una jornada de gloria en 1999 con la selección mexicana. Hubo muchos otros episodios buenos y malos que ofreció y protagonizó. Seguro pasarán por su mente en ese recorrido al centro del campo en el que encabezará el pelotón azulcrema, porque el Cuau recibirá el gafete de capitán de parte de Sambueza.

Blanco aparecerá en la foto inicial acompañando a Oribe en el eje de ataque. El once que pondría Nacho sería con Hugo González en lugar de Moisés Muñoz como una de las sorpresas; Paul Aguilar, Ventura Alvarado (en sustitución de Paolo Goltz, que salió con un golpe), Érik Pimentel y Osmar Mares en la retaguardia. Daniel Guerrero y Osvaldo Martínez en la doble contención, Sambueza y Andrade como volantes y el Cuau junto a Oribe en la zona ofensiva. “No quiero hacer el ridículo, quiero jugar bien y disfrutarlo”, dijo el delantero tras su primer entrenamiento el pasado jueves.

Desde el vestuario se transmite confi anza en lograr el triunfo, porque el equipo lo necesita para mantenerse en zona de califi - cación. La derrota ante Tigres (con dos expulsiones) han hecho que el equipo vuelva a exigirse tener la cabeza fría y no entrar en alegatos con los árbitros.

El plantel descartó que concedan alguna ventaja por el hecho de que Blanco (43 años) no tenga el feeling del grupo ni conozca los automatismos de la fi losofía de Ignacio Ambriz, valoran que Cuauhtémoc es un ídolo al que se le debe reconocer, creen que su edad no será una desventaja, sino que su calidad le dará un plus, pues su toque magistral se ha mantenido intacto.

“La idea es retomar el triunfo en casa y con nuestra gente, (Cuauhtémoc) es un jugador que ha demostrado mucho carácter y mucho juego, le puede aportar mucho al equipo, trataremos de hacer un buen papel para que se vaya contento a casa”, dijo Rubens Sambueza, el mediocampista que es considerado el estandarte del actual proyecto deportivo y quien buscará asociarse con el Temo esta tarde.

Ignacio Ambriz, entrenador de las Águilas, es consciente que necesita un buen resultado esta tarde, porque el equipo debe encontrar ya un funcionamiento óptimo para el cierre del torneo, Nacho tiene claro que “para nosotros no es fiesta, ni verbena, no nos podemos desconcentrar”, de lo que le puede transmitir Blanco al equipo apuntó que “aporta su calidad futbolística, tal vez no estará a la altura físicamente, pero es alguien que te hace un gol o un pase para gol”.

Se va Cuauhtémoc Blanco, el tiempo ya no se detendrá, es el último homenaje que tendrá, el que tanto deseó, está en él y en América sacarle el mayor provecho y que lo que está previsto sea una fi esta no acabe en una jornada bochornosa.