Clásico Nacional: se buscan ídolos

Guadalajara recibe al América en una edición más del Clásico Nacional, un partido que carece de referentes arraigados en sus plantillas a diferencia de antaño 

Sambueza y Omar Bravo
Sambueza y Omar Bravo (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

No, no están buscando boletos. Son las 7 de la mañana del jueves. La sensación térmica indica tres grados centígrados. Traducido al diccionario del tapatío "hace un pinche frío".

Ahí están 2 mil personas haciendo fila por más de cuatro horas. Chivas en las malas vende como si fuera líder, como si peleara por estar en la Liguilla. El Clásico nunca llega en mal momento.

Los 2 mil personas que hacen la fila en medio del frío clima buscan más que una entrada, quieren un título, olvidarse del descenso. Se busca un ídolo en rojo y blanco.

Los referentes ahora están escasos. Los de experiencia no responden, los refuerzos están en el limbo y los juveniles están verdes y van ganándose un sitio en el equipo. Hoy por hoy urgen nuevas estrellas, símbolos de las multitudes, jugadores en el ocaso de su carrera o jóvenes con mucho futuro.

En medio de esta ausencia de identidad irrumpe el capitán, el goleador histórico, quien a sus 36 años es la esperanza de los goles. Omar Bravo le da esperanzas a los suyos y afirma que no se puede perder este duelo ante los de Coapa.

“Le mando un mensaje a los que opinan que está devaluado, o que no, o que son otros tiempos, en realidad eso queda de lado, el estadio estará lleno y será un partido igual de importante que el del torneo pasado”.

—¿Odias al América?

—Es el máximo rival que el Guadalajara tiene, junto con el Atlas, son rivales con los que no se te permite perder. Bravo, quien recibió descanso ante Querétaro, pero será titular ante las Águilas, y este duelo genera las mismas ansias, los mismos deseos que hace 14 años cuando jugó su primer Clásico.

“Estoy con la misma disposición de todos mis compañeros, con la misma ansiedad que tuve en mis inicios. Hay mucho en juego, por supuesto los tres puntos, y sabemos lo importante que sería una victoria para todos”.

Se le preguntó si para este duelo ante el equipo capitalino se puede hablar de algún favorito y sentenció que no, que en estos partidos las estadísticas quedan de lado, no entran al rectángulo verde. “Eso ha sido algo muy trillado, cada que he tenido la oportunidad de jugar los Clásicos, las tendencias, quién llega mejor a un Clásico, quién no y las estadísticas muestran que eso queda de lado, queremos ganar”. 

En la década de los años 80, América se erigió como el gigante del futbol mexicano. Las Águilas lograron conjuntar un equipo con jugadores de casa y extranjeros que ponían su capacidad al servicio de la causa y cada temporada buscaban potencializar al club.

Se tenía la mezcla perfecta. Materia prima pulida en casa, con el plus del sentido de pertenencia que esto aporta, y la importación de otros elementos que adoptaban el escudo como propio. Fue esa época que la grada se sentía representada no en uno, sino en varios jugadores y hasta en el banquillo.

Cristóbal Ortega, Alfredo Tena, Héctor Miguel Zelada, Eduardo Bacas, Carlos Hermosillo, Daniel Brailovsky... y entrenadores como Carlos Reinoso y Miguel Ángel Zurdo López, fueron algunos de esos personajes que la afición azulcrema idolatraba.

El tiempo pasó y ese sentimiento de identifi cación se ha ido desgastando. Hoy cuando se ve a América se acepta que posee una plantilla compuesta por jugadores de prestigio, pero América carece de los ídolos de antaño.

Los últimos vestigios de jugadores que lograron esa potestad se remontan a Cuauhtémoc Blanco, porque Guillermo Ochoa iba camino de ello, pero el hecho de que emigrara a Europa cortó esa ascenso.

RUBENS, LA DIFERENCIA

Sin embargo, existe un pequeño asomo de que un nuevo ídolo ha aparecido en la parroquia americanista. Se trata de Rubens Sambueza, quien llegó al club arropado por Miguel Herrera.

Mientras el entorno se mostraba escéptico. Sambueza creyó en sí mismo, se vislumbró por muchos años con la playera amarilla y rompió  las quinielas en torno a su fecha de caducidad.

Moldeó su carácter y apeló al juego para ganarse a la tribuna. Dos títulos de Liga más uno de Concachampions fi guran en su fi cha curricular, pero lo que más se le valora es el temperamento para pelear cada pelota.

Sambueza sabe de la importancia de obtener el triunfo este domingo ante Chivas.

“Será un partido complicado, nosotros también nos jugamos mucho, obviamente estos partidos se tienen que ganar a como dé lugar, vamos a buscar ganar el Clásico, nos pondría contentos y en mejor posición de la tabla general, sabemos que a la gente entusiasma mucho que el equipo gane”, comentó el capitán de las Águilas.

Sambueza no se enganchó con los dichos de Jorge Vergara, quien aseguró que Chivas ganaría esta tarde, pero mandó un aviso claro: “Nosotros vamos a ir como equipo grande que somos, como el más ganador que somos, a hacernos respetar en Guadalajara y poder traernos tres puntos”, pero sí validó la promesa del dueño de las Águilas, quien dijo que era una obligación ganar el Clásico.

“Es la realidad, nosotros no vemos de otra manera sino de ir a ganar, siempre lo hemos hecho a veces sale bien y a veces no, la idea es ir a arriesgar como equipo grande que somos”. Rubens Sambueza se ha convertido en el nuevo ídolo de América, como tal deberá cargar con el equipo.

Los Clásicos son partidos que le abren la posibilidad para que otros más empiecen a formar su historia como nuevos referentes. Esta tarde en Guadalajara se buscan más ídolos.