Historia hecha y por hacer

El Clásico Nacional tendrá entre sus protagonistas a dos porteros que pueden marcar el rumbo del partido con sus intervenciones 

Moisés Muñoz y Antonio Rodríguez
Moisés Muñoz y Antonio Rodríguez (Mexsport)

Ciudad de México

Moisés muñoz fue elevado a un altar por la parroquia americanista, se le concedió la etiqueta de santo por aquel cabezazo que le permitió a América alcanzar su undécimo campeonato; cuando se lanzó en una misión suicida y encontró el balón que Alejandro Castro mandó a su propia puerta... todos saben cómo acabó la historia de esa Final contra Cruz Azul. Fue uno de los momentos más dulces en la carrera de un portero que de niño soñaba con defender la meta americanista.

Muñoz debutó en Morelia, ahí maduró como portero, se mudó a Cancún con Atlante, tras año y medio con los Potros llegó la llamada con la que había soñado. Miguel Herrera lo llevaba a Coapa como su hombre de confianza en el arco azulcrema. No fue fácil llegar a las Águilas, hubo escepticismo porque no se creía que estuviera a la altura de un equipo grande.

Pero Moi creyó en sí mismo y poco a poco fue ganando adeptos. Muñoz arribó para reemplazar a Armando Navarrete, el Piojo lo llevó porque es un tipo que tiene buen juego con los pies, se ajustaba perfecto al estilo que Miguel pretendía ejecutar en las Águilas, seguro en el mano a mano, con él iniciaba el ataque en su despeje largo. El paso de los años lo han hecho un guardián de nervios fríos, que transmite seguridad e irradia un sentimiento de que bajo palos, las Águilas cuentan con un hombre de garantías.

Moisés no se detuvo en el tiempo, nunca ha sido un tipo conformista, evolucionó en el puesto, es de esos porteros que con su intervencionismo te hace ganar partidos, con América ha ganado dos títulos de Liga y una Concachampions, pero en los libros de historia quedará contado aquel lance de último minuto, cuando dio muestras de su fe inquebrantable. Moi vive de provocar la frustración en los delanteros enemigos, de generar complejos en el adversario, que le vean como un demonio con guantes. Es un líder en el vestuario y el aficionado le tiene como ídolo.

Ante Chivas, Moisés ha vivido Clásicos placenteros, ha disputado seis partidos contra el Rebaño

Sagrado y solo ha recibido un gol, el único que le ha marcado en partidos de esta envergadura fue Aldo de Nigris, apenas en el último juego. Su imbatibilidad duró 512 minutos.

Muñoz no se crió en Coapa, pero defiende los colores a muerte. Sabe lo que representan estos partidos, habla con franqueza y no tiene miedo a aceptar la condición de favorito.

"Nos sentimos favoritos porque estamos en nuestra cancha, estamos mejor posicionados, llegamos con una racha de mejor futbol a lo largo de este campeonato, llegamos favoritos en todas las estadísticas que podamos decir. Si nos ponemos a comparar llegamos mucho mejor nosotros, pero no te sirve de nada si no lo demuestras en el partido".

Y tiene claro lo que desea. "Espero ver a un Chivas que salga a ganar, me encantaría ver un partido en el que ambos equipos salgan a ganar por el bien del espectáculo. Nosotros vamos a salir a atacarlos y a buscar el marcador como lo hacemos siempre".

CHIVAS

En Chivas hay porteros para los próximos 15 años. Así lo dicen los profesores de las fuerzas básicas del Rebaño Sagrado y es que después de ver las generaciones de arqueros, tienen la certeza de que los muchachos de las inferiores poco a poco irán consolidándose en la cabaña de los rojiblancos.

Hoy el portero titular es Toño Rodríguez, a sus 23 años es el indiscutible del arco rojiblanco y detrás de él hay mínimo cinco porteros con condiciones de asumir en el puesto de un momento a otro. La cantera rojiblanca donde mejor trabaja es el arco.

TRISTES RECUERDOS

Para el portero del Rebaño Sagrado los juegos contra el América tienen un sabor muy especial y es que hace un par de torneos vivió una de sus peores tardes en Primera División.

Era el Clausura 2014 y el técnico era José Luis Real, el resultado fue histórico y escandaloso un 0-4 en favor del América.

El portero quiere sacarse la espinita, sabe que ese resultado no se olvida nunca, pero no quiere repetir una actuación como la de esa tarde, pese a que él no cometió ningún error, el arquero quiere ganarle siempre al América para lavar esa afrenta.

Sin embargo, un torneo después, para el Apertura 2014, Toño bajó la cortina y dejó en cero su portería contra los americanistas, en la cancha del Azteca, en lo que sería su último duelo de esta magnitud, pues el siguiente lo disputaría Luis Ernesto Michel, quien le ganó el puesto durante el Clausura 2015.

OLVIDARSE YA DEL DESCENSO

Rodríguez Romero, quien recién cumplió los 23 años de edad, señaló que el triunfo contra Querétaro los va a catapultar al éxito, que ahora van por el América para intentar hacer la remontada y meterse a la Liguilla. En Chivas no pierden la ilusión.

"Uno juega para ganar, sea como sea, y gracias a Dios se logró, nos vamos tranquilos por el resultado, pero claro que hay muchos aspectos de nuestro juego que debemos de trabajar y apuntalar, tenemos tiempo para mejorarlos y dar un paso más hacia arriba; es parte de un proceso, queremos agarrar su idea lo más pronto posible".

Sobre el partido del sábado, Toño agregó que están convencidos que si juegan de la misma manera que lo hicieron ante Querétaro, pueden ir por todo el botín al Azteca.

"Sabemos que en un Clásico todo queda de lado, lo que se haya hecho durante el torneo o cómo lleguen uno u otro, son partidos diferentes y que se viven intensamente, es un partido que es para cualquiera sea aquí o allá, vamos a intentar dar un gran juego en el Azteca para ganar".

Pese al cambio de técnico, Toño se mantiene en el gusto de Almeyda, el arquero de las Chivas quiere su primer triunfo en el Azteca, sabe que es sin lugar a dudas el golpe de autoridad que le falta al Rebaño para que los vuelvan a ver con respeto en el futbol mexicano.