América sigue sin reacción

Las Águilas perdieron con Necaxa un partido amistoso en el que no fueron capaces de lograr esa respuesta que les ayude salir del bache que atraviesan; la próxima semana se miden a Cruz Azul


Necaxa derrotó 3-1 al América
Necaxa derrotó 3-1 al América (Mexsport )

AGUASCALIENTES

Al América le va a costar tiempo salir de situación que vive, no se sabe cuánto, pero le urge dar con un punto de inflexión que devuelva las buenas sensaciones de juego, el optimismo, pero sobre todo los resultados positivos.

No andan las Águilas y no se les ve fecha de regreso. Ayer, el equipo de Gustavo Matosas sostuvo un partido amistoso con Necaxa, y el campeón de la Liga de Ascenso prolongó la mala racha del cuadro de Coapa, al vencerlo 3-1.

Es cierto que un partido amistoso debe medirse con cautela, porque lo que se busca es dar juego a hombres que no tienen actividad constante, pero en el caso de América, el encuentro de ayer tenía la misión de servir como revulsivo después de los sobresaltos que se han vivido en el club en los últimos partidos.

Pero los Rayos no se anduvieron con medias tintas y mucho menos fueron un equipo al que se le pudiera ver como escalón. En el primer tiempo, Matosas mandó un cuadro repleto de jóvenes, las Águilas tienen varias ausencias entre lesiones y jugadores seleccionados. Así que los chicos fueron los que dieron la cara.

Como se esperaba, los Rayos cargaron con el mando del primer tiempo, pero el aparato defensivo de las Águilas respondía de buena manera. Tuvo América un par de avisos en un cabezazo de Emilio Sánchez y otro tiro de Francisco Rivera que se fue desviado. Fue prácticamente todo lo que generó América en la primera mitad.

Mientras Necaxa seguía en la búsqueda de un gol que reflejara su dominio. Entonces, al minuto 38 llegó el gol de José Joaquín Martínez, el ex de las Águilas le daba la ventaja a los Rayos y así se irían al vestidor. Para el segundo tiempo, Matosas movió al equipo, mandó jugadores de mayor pedigrí, la intención del entrenador era reaccionar, salvar el orgullo y para ello echó mano de Sambueza, Pellerano, Benedetto, Arroyo, Chepe Guerrero, Velasco, Mares. El cambio se notó de inmediato, el empaque de estos jugadores revertió el orden de las cosas, las Águilas tuvieron más control del partido y se fueron en busca del gol que les diera el empate y que les mejorara en el aspecto anímico.

Necaxa defendía con orden y en principio avisó que no se intimidaría, que de vez en vez buscaría acercarse al arco de Luis Pineda. El nivel del partido se incrementó, los mecanismos de América mejoraron y las llegadas empezaron a ser más constantes, un tiro de Arroyo se fue desviado y en otra ocasión Benedetto se quedó cerca de lograr el empate. Las Águilas se hicieron con el mando, dominaban los tiempos y encontraban profundidad, de vez en cuando los Rayos lograban sacudirse la presión y el dominio americanista, un tiro de Carlos Hurtado se fue por encima del arco de Pineda y las pulsaciones eran de ir y venir. Sambueza tuvo la intención de cargar con el juego ofensivo de las Águilas. Pero poco a poco Necaxa se sobrepuso al ritmo que tuvo el equipo de Coapa, que ya no pudo mantener la presión de arranque. Aunque sí encontraron el gol del empate en una jugada de táctica fija que mandó al fondo Daniel Guerrero al minuto 70.

Parecía que el juego tendría un giro, pero de inmediato Necaxa logró el 2-1, tras una pelota suelta que le quedó a Sebastián Fernández, Madueña cometió una falta sobre el jugador de los Rayos y el árbitro, Óscar Macías, marcó el penal que Isijara convirtió. Una vez más América fue a remolque, Benedetto puso una pelota en el poste, respondió Gallegos también con un balón al travesaño. América buscó por orgullo el empate, pero no lo encontró, en cambio recibió el tercero, otra vez por la vía penal (en una acción discutida) que Jorge Sánchez Rojas convirtió al 88'.

Fue un amistoso sí, a América le faltaron varios jugadores titulares sí, pero también es claro que América sigue en el letargo, le urge que suene el despertador, la siguiente semana enfrenta a Cruz Azul, un equipo que le exigirá un rendimiento a tope.

Un clásico siempre tiene la posibilidad de reivindicarte, pero también de hundirte. América debe chambear para determinar qué suerte quiere correr. El tiempo no es un buen aliado en este caso. Al i nal del partido hubo rumores de que un utilero habría arrojado hielos a algunos aficionados que increparon al equipo, pero esto no se confirmó.