En América: valentía sí, miedo no

Gustavo Matosas, Director Técnico del América, espera que sus jugadores pierdan el temor a fallar; advierte que no cambiará su idea de atacar y asume los riesgos


Matosas en el partido ante Monterrey
Matosas en el partido ante Monterrey (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

América será un equipo de autor, que nadie tenga duda de ello. Una escuadra a la que se le reconocerá de pies a cabeza, una que su principal sello de identidad será que nunca especulará para ir a buscar el arco rival, que está dispuesta al intercambio de golpes sea con el equipo que sea y en el campo que fuere. Eso es lo que Gustavo Matosas quiere y lo que trabaja para implantar en la cabeza de sus jugadores, quiere que sus pupilos sean atrevidos, valientes, que sin importar los riesgos se lancen a la aventura de ir al ataque. Es lo que el entrenador tiene en la sangre y no piensa traicionarse a sí mismo.

El uruguayo lleva en su cargo poco más de un mes, apenas ha dirigido tres partidos, dos oficiales y un amistoso, pero sabe que la exigencia de América es estar a tope sin importar las circunstancias, no le incomoda esto; está tranquilo, sí con un poco de ansiedad para que las Águilas sean el equipo que él tiene en mente, pero también es consciente de que la transición de un estilo a otro lleva tiempo, y considera que en la jornada cinco el equipo ya rodará como él ha visualizado.

Matosas advierte que ese proceso de asimilación de su idea “va bien, hay que seguir trabajando, solucionando carencias y potenciando las virtudes para que se pueda conseguir la victoria todos los ­nes de semana”. Entonces se abordan esas declaraciones de Pablo Aguilar, quien el martes pasado dijo que había hablado con su entrenado porque tenía la percepción que el equipo quedaba desprotegido en zona defensiva.

 Gustavo escucha atento, dice que tiene comunicación abierta con todos los jugadores, pero ahí empieza la reiteración de su ideología, una concepción que no piensa cambiar, pero dice que sí trabaja en el aspecto defensivo para que el equipo logre el equilibrio deseado, que su idea es atacar y defender en bloque, pero siempre teniendo en la cabeza marcar un gol más que el rival. Eso, reitera en múltiples ocasiones, no lo va a dejar de hacer.

“Me gusta escuchar a los jugadores, pero tengo una idea muy clara que me pertenece a mí y la voy a seguir manteniendo todo el tiempo que dirija al futbol, no la voy a cambiar porque eso me trajo a México y también me trajo al América; lo que nos falta es tiempo, aplicar algunos conceptos de marcación cuando no tengo la pelota y las cosas van a ir mejorando. La exigencia más dura y la que más me gusta, es la que yo me pongo: la de salir cada partido a ganar, sé la gran cantidad de hinchas que tiene el América, las ganas que tenemos todo de hacer las cosas bien, pero me quedo con la exigencia que me impongo yo y de cómo quiero ver jugar a mi equipo, de cómo quiero ver jugar a mi equipo, cómo quiero verlo ganar”.

Miedo a nada

 En ese sentido, apuntó que “América va a ser siempre, al menos mientras yo esté acá, un equipo que va a proponer” y que por ahora tiene como objetivo “sacarle el miedo a algunos jugadores, potenciando la calidad de Sambueza, Arroyo, Peralta, Benedetto, Pellerano, Quintero…, si es un partido de golpe por golpe, lo acepto perfectamente, es lo que más quiero ver”. Y para que no se haga una mala interpretación de la palabra miedo, explicó a qué se re­fiere con ello:

“En todos los equipos hay una necesidad de cuidar el cero, eso no está en mi cabeza, en mi cabeza está que tengo que ir hacer goles, eso es lo que me gusta”. Matosas quiere que en los momentos determinantes sus jugadores sean atrevidos, que si fallan en alguna acción sigan adelante, quiere que tomen “decisiones cruciales para la victoria, sobre todo arriesgar, cuando hablo de miedos o temores hablo de que hay que arriesgar, que no pienses más allá de esa jugada y saber que en el futbol a veces te va a salir bien o te va a salir mal y tienes que seguir adelante, como en la vida”.

Añadió que en su cabeza priva la idea de “hacer un gol más que el rival”, pero que también piensa en tener equilibrio, pero éste se conseguirá “en bloque, al atacar y defender todos juntos, si tengo que correr riesgos en defensa, porque el equipo me gusta que ataque lo voy a hacer, no tengo inconveniente con eso, no tengo miedo de eso, no quiero atornillarme al asiento de ningún equipo, quiero disfrutar con lo que hago, a veces cuesta entenderlo, quiero disfrutar viendo a mi equipo, eso para mí es lo más importante en lo que hago, ganar queremos todos, yo hablo de cómo, de cómo me gusta a mí que mi equipo juegue, quiero disfrutar con lo que hago también lo disfruto y espero que progresivamente vaya a más”.

Matosas también dijo que no está cerrado a hacer variaciones, pero ninguna de ellas que altere su ideología de futbol ofensivo. “tengo la idea muy clara de hacia dónde va el barco, mi sistema va a seguir siendo el mismo; habrá que tomar precauciones o saber dónde están parados cuando uno no tiene la pelota”, pero incluso si hay carencias cree que hay material para contrarrestarlas y mantener la prioridad de ofender el arco adversario.

Matosas no duda, porque está convencido que su pensamiento hará de América el equipo que se espera, tanta es su con­anza que tampoco tiene miedo a que si los resultados no son los esperados pueda perder su trabajo. “No, no me da miedo para nada, por eso quiero ver en la cancha lo que me hace disfrutar, porque si no disfruto, el miedo te carcome, te deja destruido, no tengo miedo a que me digan ‘muchas gracias por todo’ o a irme algún día, pero por ahora voy a pensar en ganar el partido que viene, pero miedo cero, a nada”.

El discurso de Gustavo Matosas es valiente, arrojado, atrevido, directo, contundente. América tendrá que serlo en el campo.