Del repudio al amor inesperadamente

Hades y paraíso, noventa minutos de algarabía en la cancha del Azteca entre América y Santos Laguna... 

Oswaldo saludó al cielo
Oswaldo saludó al cielo (Mexsport)

Ciudad de México

La Liguilla se defiende sola y de qué manera, con partidos como el que protagonizaron América y Santos en el arranque del torneo que definirá al nuevo campeón del futbol mexicano.

¿Qué se puede decir en contra de este formato, tan cuestionado en tiempos fríos y lentos pues representa el premio a la mediocridad? Nada.

Con un 5-3 casi imposible, con una remontada increíble, el América se mereció todos los calificativos, los maravillosos, los buenos, los malos y los terribles...

Casi matan a sus aficionados de emoción y coraje. No los soportaban con el marcador 1-3, abucheaban al "Maza" Rodríguez cada que aparecía en escena. Pero terminaron amándolos cuando con Raúl Jiménez como estandarte terminaron por comerse a un rival disminuido y patético.