América se mantiene como líder de la Liga MX: 2-0

Michael Arroyo y Paul Aguilar mantuvieron la semana perfecta del América, que en la jornada pasada goleó al Santos; enfrentará el sábado a Cruz Azul en la fecha 12

Ciudad de México

América llegó a 26 puntos en el Apertura 2014, después del dos goles a cero que el propinó al Veracruz en el Estadio Azteca, dentro de la Jornada 11 de la Liga MX.

Michael Arroyo (23') y Paul Aguilar (45') dieron a las Águilas su octava victoria de la campaña, por sólo dos empates y una caída.  

Tiburones Rojos presentó un sistema defensivo con la posibilidad de explotar la velocidad del argentino Daniel Villalva, quien sí incomodó en algo a la zaga azulcrema.

Desde el silbatazo inicial se lanzó Águilas por el triunfo, Rubens Sambueza realizó en el minuto cuatro disparo quemante que pasó por fuera de la base del poste derecho.

El centrocampista Jehu Chiapas perdió el esférico, mismo que Sambueza tocó a izquierda a un solitario Michael Arroyo y el ecuatoriano disparó potente, cruzado y raso que abrió el tanteador en el Azteca, al minuto 23.

Al 32, Osvaldo Martínez realizó un disparo a balón parado que el guardameta veracruzano Édgar Hernández sacó con apuros por encima del travesaño.

Ya en el ocaso del primer periodo, Oribe Peralta entró por izquierda, el portero alcanzó a tocar el balón y sobre línea de meta el delantero sacó pase elevado.

Aguilar cabeceó sin que el colombiano Leiton Jiménez Pudiera hacer algo, incluso le estorbó a su guardameta, y sólo vio cómo el esférico pasó por encima de su testa para el 2-0 de Águilas.

Con el inicio del segundo tiempo, los azulcremas tuvieron oportunidad de ampliar la ventaja, mientras del lado de los "escualos" hubo doble falla en el minuto 55, una a cargo del uruguayo Líber Quiñones y la otra del defensa Leobardo López, quienes sólo tenían que empujar el esférico.

Después, los americanistas bajaron la intensidad en lugar de anotar más goles, pero los 28 mil 970 espectadores en las gradas salieron felices, aunque con las ganas de celebrar un tercer tanto.