Los rostros de América

Las Águilas siguen como líderes, aunque han tenido episodios de vulnerabilidad y otros de efectividad. Ahora deberán definir qué imagen ofrecerán en la fiesta grande

América y sus dos caras
América y sus dos caras (Mexsport)

Ciudad de México

La obra deportiva de Antonio Mohamed sigue mandando en la Liga. Cuando se le exigió a América defender su liderato ante un equipo de igual calibre, el pelotón del Turco no falló, se fajó en el sentido literal y en el figurado con Rayados. Pegó y recibió, pero fue mejor en la definición al marcar un par de goles.

Volvió a ser un equipo resolutivo en las áreas, guardó el cero en la propia y aprovechó los yerros de Monterrey para encumbrarse en el liderato general. Sin embargo, América no ha encontrado un rostro de plena consistencia; es verdad que a lo largo del torneo ha mantenido el liderato, que es la mejor ofensiva y una de las mejores defensivas. Pero las Águilas han tenido pasajes de vulnerabilidad, esto no desvirtúa lo hecho por el cuadro de Coapa, pero sí invita a pensar qué versión ofrecerá en la Liguilla.

A lo largo de 13 jornadas los números de América alcanzan una efectividad del 74.35 por ciento. De 39 puntos posibles las Águilas han logrado 29. Han ganado 9 de 13 partidos, han sufrido 2 descalabros y han empatado 2 juegos.

Números bastante buenos, pero con el enorme matiz de que sus derrotas han sido en los clásicos ante Pumas y Cruz Azul. Golpes duros que calan a la institución y también a la afición.

EL ROSTRO FELIZ

América tuvo un arranque trepidante, con episodios épicos que encendieron a su tribuna. Abrieron el torneo con una victoria ante el campeón León por 2-1.

En la Jornada 2 lograron una victoria con tintes de heroísmo al vencer a Tijuana en tiempo de compensación por 2-1. En la fecha 3 visitaron a Puebla y dieron una exhibición de contundencia al vencer a La Franja por 4-0.

29 PUNTOS tiene América en el actual torneo, los mismos que lo ubican como líder general, cuatro unidades arriba del segundo lugar, Toluca.

Eran los días en los que la bonanza se instalaba en Coapa, el equipo cogía la forma y la identidad que Antonio Mohamed pretendía, el ajuste al sistema de juego convencía porque el equipo respondía de mejor forma.

En la Jornada 4 se tomó el partido contra Tigres como una de las grandes pruebas, sobre todo porque el equipo tuvo varias bajas, y el grupo no desentonó, logró un triunfo contundente por 2-0.

Para la siguiente semana las Águilas se midieron a un vulnerable Morelia que tuvo la osadía de venir al Estadio Azteca a plantear un juego abierto. América mostró su capacidad de reacción y en el descuento volvió a celebrar un triunfo que levantó a la gente de las tribunas. Todo cuajaba bien en Coapa.

EL ROSTRO AFLIGIDO

Entonces llegó el momento en que América vio frenado su paso arrollador, ocurrió en tres partidos seguidos en los que si bien no se encendieron las alarmas, sí fueron días en los que el ambiente positivo tuvo una alteración. En la Jornada 6 empataron 0-0 en su visita a los Jaguares de Chiapas. Aquel día la pelota no quiso entrar en las pocas ocasiones que se generaron.

La igualada se tomó con calma. En la siguiente fecha llegó la primera derrota del torneo, ante Pumas y en el Estadio Azteca, un partido en el que América dispuso de ocasiones, pero el arco se le cerró a los azulcrema. Los polos opuestos poco importaron y Pumas se llevó el triunfo con un gol sobre la hora. Mohamed encajó su primer golpe.

"Volvió todo a su cauce, (perder con Cruz Azul) nos sirvió, esperemos que no se repita"

ANTONIO MOHAMED
Tras vencer a Monterrey 2-0


En la Jornada 8, América tampoco encontró el gol ante Leones Negros, de hecho fue el partido en el que avisó que así como era capaz de lograr días épicos, podía llegar una tarde en la que nada saliera. Un empate a cero que fue calificado por algunos jugadores como el peor juego hasta ese momento.

Pero no fue así, la tarde del 4 de octubre (en la Jornada 12), América fue tundido por Cruz Azul, el equipo azulcrema no funcionó como se esperaba, el primer tiempo apenas y se acercó al arco de Jesús Corona. Parecía que los papeles se habían invertido, que

La Máquina era la que encabezaba la tabla general y que las Águilas no tenían identidad en el torneo. Despropósito puro. América que llegaba al Estadio Azul como una de las mejores defensas vio cómo su fortaleza en la retaguardia se desplomaba en nueve minutos.

Tres goles que cayeron como puñales en su afición que se tragó el desaguisado por la incapacidad de su equipo para ganar los clásicos. Una vuelta a la realidad, un mensaje claro de que incluso el superlíder, la mejor ofensiva y la mejor defensiva pueden tener una tarde de terror en la que sea exhibido y se vaya de vacaciones si se repite en la Liguilla.

EL ROSTRO DE LA INDECISIÓN

Antes de Cruz Azul, América había recuperado la solvencia en la Jornada 9, tras vencer a Pachuca por 2-1 en el Estadio Azteca, pero en esos días la delantera no encontraba el arco rival. Si bien es bueno que cuando no hay un goleador aparezcan otros jugadores que ofrezcan soluciones, a los delanteros se les juzga por las pelotas que mandan al fondo de las redes.

Las Águilas ganaban, pero no con los goles de sus atacantes. A Santos lo victimó Miguel Layún en la Jornada 10 por 4-1 en La Comarca. Ante Veracruz, Michael Arroyo puso in al ayuno de los delanteros en la Jornada 11. Ese 30 de septiembre, América tocaba la puerta de la Liguilla.

Luego vino el tropezón ante Cruz Azul. Y este in de semana regresó la calma ante Monterrey, una victoria que confirmó a América como el jefe de la Liga. Frente a un equipo del mismo calibre la respuesta fue efectiva y Oribe reencontró el gol.

América ha tenido distintos episodios, es líder general con todas las de la ley. De aquí al arranque de la fiesta grande deberá aclarar con qué rostro jugará la Liguilla, si lo hará con el que puso ante Cruz Azul o bien el que mostró contra Monterrey. Uno lo dejaría huérfano, sin título y echaría al cesto de basura su buena campaña. El otro lo proyectaría como el más serio candidato a levantar el título del Apertura 2014.