América, lo que no termina de ser

Por una u otra razón, América aún no encuentra la constancia que lo haga un equipo reconocible; Gustavo Matosas sigue cuadrando su once

Gustavo Matosas, entrenador del América
Gustavo Matosas, entrenador del América (Mexsport)

Ciudad de México

El 14 de febrero, cuando América goleó a Jaguares 5-0 en la cancha del Estadio Azteca, se pensó que las Águilas habían dado con el punto de despegue que había buscado Gustavo Matosas, ese día todo le salió al cuadro de Coapa, fue solvente en defensa, manejó los tiempos en el medio campo y concretó en ataque. Todas las facetas del juego las ejecutó de buena manera.

Sin embargo, el entrenador uruguayo intuía que el camino no estaba completado, en la conferencia avisó que no se daría baños de gloria por la goleada. Unas semanas atrás, Gustavo había señalado que esperaba una buena carburación por ahí de la fecha 4 o 5. Paulatinamente se dio cuenta que el proceso, esa famosa transición y la asimilación de sus ideas iba a tardar un poco más.

“No voy a hacer un falso triunfalismo, los jugadores hicieron un gran partido, pero continúa el proceso… la contundencia es un punto muy importante en un equipo, era un partido que el equipo necesitaba para ganar confianza, pero sin duda que cuando juega así: al ataque, a generar chances de gol y la intensidad que mostró, es un equipo que me seduce y me encanta, me gusta mucho lo que vi en el equipo”, comentaba Matosas en la sala de prensa del Estadio Azteca, el 14 de febrero.

En Ciudad Universitaria se mantuvo el pulso de resultados, pero no de juego. Tuvo mucho valor la victoria ante Pumas, porque los clásicos se ganan de la manera que sea, pero justo en ese minuto 52 en el que Darío Benedetto marcó el gol de las Águilas se humedeció la pólvora y desde entonces el equipo no ha vuelto a convertir en la Liga.

Las sensaciones de juego que ha ofrecido América no terminan por mostrar una versión que convenza de manera definitiva, en el camino se han presentado circunstancias como baja de jugadores que han obligado al entrenador a modificar el once y la idea de juego.

Cristian Pellerano cayó lesionado en el encuentro contra Chiapas, los problemas musculares lo han alejado de los últimos tres partidos de Liga. Y Darío Benedetto también ha acusado lesiones y no pudo jugar en el último partido contra Pachuca.

En el duelo contra la UdeG faltó serenidad a la hora de patear a gol, ese día, también, el equipo procesó demás el juego, se abusó del toque y en el afán de querer buscar al compañero se dejaron escapar varias ocasiones, se tuvo un descuido en la frontal del área y Luis Fernando Télles no perdonó; le pudo más la ansiedad al América por tener que ir a remolque, Oribe acabó noqueado y después se recibieron dos tarjetas rojas que dejaban al equipo más afectado para el siguiente partido. Nada resultó esa tarde del 28 de febrero.

“Nos faltó convertir alguna de las chances que tuvimos, faltó claridad para definir. Hubo jugadas que se pudieron definir antes. Pero bueno, es un traspié que nos hace aprender a todos y nos va a fortalecer, es una lección dura que nos servirá para lo que viene”, reflexionaba Matosas al final del partido con la UdeG.

La autocrítica llegó a Coapa, con mesura, porque los registros no son tan negativos, la plantilla respaldó el trabajo de Matosas y se mantiene la argumentación de que el proceso continúa y el equipo se esfuerza en solventar los detalles.

Para el reciente partido (contra Pachuca), el entrenador uruguayo no pudo disponer de los lesionados Pellerano y Benedetto, y los sancionados Guerrero y Pablo Aguilar, para colmo de malas ese día salió lesionado Osvaldo Martínez y los planes de arranque tuvieron que modificarse.

La promesa de atacar en cada campo se había mantenido, pero el sábado pasado tampoco se vio ese América que dispusiera de varias ocasiones, careció de claridad en la generación de juego y el volumen del mismo quedó lejos de otros días.

Incluso, varios tiros libres fueron desperdiciados de manera increíble y lejos de representar una ocasión de gol, la pelota acabó en las tribunas. “El futbol son varias cosas que deben complementarse; es un todo, la parte defensiva, la de transición al ataque y concretar los goles.

Queremos ganar siempre, pero el rival juega y ha sido un partido parejo”, comentó Matosas al final del desafío con Pachuca”.

Hace casi un mes América daba la impresión de haber llegado al punto esperado, pero no fue así. El equipo de Gustavo Matosas sigue sin ser lo que se pretende de él, está en el tercer lugar de la tabla general, pero semana a semana se espera que alcance una versión que satisfaga las expectativas, hay chamba por hacer y en Coapa lo saben, porque —por ahora— no es el equipo que se espera acabe por ser.