Ratifican América y Monterrey su candidatura al título

Tres a tres de golazos, sustos y color en el Azteca; el uno y el dos del Clausura 2016 así mostraron sus credenciales para las finales 

Ciudad de México

América y Rayados de Monterrey empataron a tres goles en la cancha de Azteca. El número uno y el dos del Clausura 2016 exhibieron su poder de cara a la Liguilla, a una fecha para cerrar el torneo regular.

EL PARTIDO

Fiesta rayada en el Azteca, las de sesenta camiones de fans regios y Rogelio Funes Mori, al 8', de penal, hizo explotar a los legionarios: 0-1.

Tres minutos después, con vértigo, un gol anulado para el local por una mano de Oribe Peralta. El equipo de Mohamed tocó el orgullo crema, que recién tenía tatuado el 'Bi' de Concachampions precisamente contra otro regio: Tigres.

América metió presión y la zaga rayada no aguantó más: Osvaldo Martínez fusiló a Jonathan Orozco, al 20': 1-1.

Una vez con el empate en la mano, los hombres se Ambriz no bajaron las revoluciones y mantuvieron atrás a un club Monterrey que es especialista a la contra; incluso, lo asfixió al punto de que, al 38', Pablo Aguilar, de cabeza, rubricó el gol de la remontada; ahora, la fiesta era amarilla.

Previamente, al 25', Paolo Goltz fue trasladado al hospital después de que recibió un duro golpe en el cuello por parte de Rogelio Funes Mori, acción accidental que noqueó al defensa.

Segundo tiempo y Rayados salió con otro chip. Diez minutos después, al 55', Carlos Sánchez empato tras un descuido de la zaga amarilla: dos a dos y la celebración se equilibró, duelo de cánticos en la grada, ahí también se ganan partidos.

Momento de serenidad y el físico fue mermando. Dorlan, al 76', mandó otro dardo al corazón amarillo: tres a dos de un líder del C16 que no conoce otra cosa más que el ir por la victoria sí o sí, sello de Turco.

Sin embargo, los pupilos de Nacho no agacharon la cabeza y ratificaron porqué son los mejores del C16. José Daniel Guerrero, se derecha, mandó, al 78', un golazo para el tres a tres ante un recinto que fue pura pasión y canto, aunque no faltó ese brote del cáncer que daña al futbol: una gresca en la grada sobre el final orilló a que los mismos fans, al unísono, repudiaran y solicitaran la expulsión de los rijosos; "fuera, fuera", canto que debería retumbar en todas las casas del balompié nacional.

"Vamos América; vamos Rayados... ¡Que esta noche tenemos que ganar": empate de los líderes, hasta en sus seguidores.