El pasado examina al presente

Antonio Mohamed, el técnico que sacó campeón a América en diciembre, le hace los honores a las Águilas de Gustavo Matosas en el Tecnológico

Monterrey y América se vuelven a ver las caras
Monterrey y América se vuelven a ver las caras (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

La imagen triunfal del pasado reciente de América la define una gran foto colocada en la entrada principal del estadio Azteca, en ella se ve a Antonio Mohamed capturando con su celular la euforia del equipo y directiva azulcrema por haber logrado el título del Apertura 2014.

Esa noche del 14 de diciembre del año pasado, el Turco era todo felicidad, corría y no paraba de grabar la celebración de un equipo que se había convertido en el más ganador del futbol mexicano.

Semanas antes, Mohamed ya intuía que no seguiría en América, se olía que la directiva no pensaba ofrecerle la renovación, la relación entre ambas partes se había desgastado por diversos episodios, en algunos falló el entrenador y en otros también tuvo algo que ver la directiva. Como sea, el adiós estaba encaminado. 

El punto final a esa relación llegó unas horas después, Mohamed tomaba sus maletas, quería quedarse, pero no hubo punto de renovación. Ya se sabía Gustavo Matosas llegaba a ocupar su puesto, el Turco salió por la puerta grande, pero con un dejo de resentimiento por las formas, porque no le gustó el manejo que hizo la directiva.

Prometió volvera México y entonces llegó la oferta de Rayados que contrató al último entrenador campeón. Mohamed llegó a mejorar el rendimiento de Rayados, que no encontraban rumbo con Carlos Barra, pero desde el momento en que volvió a pisar suelo mexicano; el entorno marcó el día en que se tendría que reencontrar con su equipo, con esa escuadra a la que se le invirtieron millones de dólares, algo que, en su día espetó el Turco, con él no lo hicieron.

Pues bien, llegó el día. Monterrey recibe a América este sábado, unas Águilas que tampoco han sido el equipo que se esperaba con el charrúa en el banco.

También sería lícito decir que existe nostalgia por Mohamed. No, en Coapa se quiere, pero sobre todo se confía en el proyecto de Matosas, es verdad que ha habido capítulos magros, que aún no se termina por encontrar el juego que le dé identidad al equipo del uruguayo, pero hay visos de que la mejor versión puede llegar.

Contra Herediano —por más que se quiera rebajar la calidad del equipo tico— América cumplió con los deberes, fue un conjunto cercano a lo que se pretende, ahora la tarea de Matosas es darle continuidad a esa línea de juego, que el equipo conserve el rendimiento y que deje de ser un cuadro de entre guerras, que a ratos juega bien y a ratos se desconecta.

La imagen triunfal que se tiene de Matosas, hasta ahora, es la de la goleada sobre Herediano, cuando el entrenador azulcrema abrazó a cada uno de sus jugadores que buscarán en un par de semanas un título más.

América no se detuvo sin Mohamed, busca estructurarse. Hoy tendrá una prueba cuando se mida al entrenador que marcó su pasado más reciente.