En busca del reencuentro

América arrancó su preparación para el partido contra Pumas, un juego en el que las Águilas tendrán como objetivo cerrar de buena manera el torneo, pero sobre todo buscar un buen estado futbolístico para la Liguilla 

Oribe Peralta, delantero del América
Oribe Peralta, delantero del América (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO


No acaba de encontrarse América, el equipo se mantiene en la espiral peligrosa, no termina por completar un buen juego que hagan pensar que es un equipo sólido y candidato en la Liguilla. Mantiene esas etiquetas por su historia y porque posee la plantilla para serlo, pero no por el volumen de juego, ahí es donde despierta dudas e incertidumbre, porque cuando se piensa que vendrá el despegue, hay averías que hacen aterrizar la nave.

Ignacio Ambriz tenía claro que el partido con Monterrey tendría un alto grado de dificultad, pero volvió el equipo doble cara. El primer tiempo resistió defensivamente a la ofensiva de Rayados, poco a poco fue tomando el pulso del medio campo y supo poner en aprietos a Monterrey, se fue adelante en el marcador con el gol de Darwin, quien mostró viveza y rapidez.

Al final del primer tiempo el saldo era bueno, porque en las tareas defensivas se había cumplido, en el medio campo se competía y en ataque se le creaban líos al cuadro de Mohamed. Pero en el segundo volvió ese equipo al que le falta concentración y capacidad de reacción.

América logró su boleto en la Jornada 15 con su victoria dramática ante Toluca, pero es cierto que ese día la suerte fue mayúscula para las Águilas. El cuadro de Coapa sigue sin adaptarse a las circunstancias que se presentaron desde mitad de torneo cuando se interrumpió el torneo por la Fecha FIFA de septiembre.

Expulsiones, pero sobre todo lesiones han impedido que Ambriz dispusiera de toda la plantilla al cien por ciento, los descalabros ante Chivas y León fueron golpes anímicos continuos, que no se tuvo una respuesta intermedia.

Y aunque ha habido victorias como ante Morelia y Chiapas, las evoluciones del equipo no eran las de los mejores días, después vino el descalabro con Querétaro que no gustó para nada al cuerpo técnico.

Las historias de Toluca y Monterrey, fueron lo mismo, un sube y baja, que deja la sensación de que América no logra reencontrarse consigo mismo. La última jornada contra Pumas se presenta como la ocasión perfecta para que las Águilas levanten de manera contundente el vuelo para los compromisos inmediatos.

Nada mejor que Universidad Nacional para motivar el despertar de América, porque es un clásico, porque enfrente estará el mejor equipo del curso, porque estará la mejor ofensiva y porque el orgullo exige lo mejor de sí en estas citas, porque vencer a Pumas es asegurar un sitio entre los cuatro primeros, porque se llegaría a la Liguilla con la moral en alto y porque la afición americanista se reengancharía con el equipo en el momento justo.

Todo puede cambiar en un partido, es cuestión de que América, pese a sus bajas por convocados a selecciones nacionales, reencuentre la esencia que mostró entre las Jornadas 3 y 7. Si América se redefine volverá a levantarse como aspirante al título.