El peso de Sambueza

El capitán de las Águilas ejerce su liderazgo en la cancha, se involucraen el juego, arma las jugadas y ha sido efectivo de cara al arco rival

Rubens Sambueza
Rubens Sambueza (Mexsport)

Ciudad de México

En diciembre, Rubens Sambueza anunció su renovación con América, una noticia que le dio tranquilidad al americanismo, porque su capitán alargaba su estancia en Coapa. Sambueza se ha ganado la etiqueta de ídolo a base de carácter y determinación, es un jugador decidido y comprometido con la causa.

Rubens se perdió el primer partido del curso contra Puebla, antes del juego contra Atlas mandó un mensaje en su condición de líder del vestuario, aseguró que el equipo estaba con Ignacio Ambriz y que tendría que ser en la cancha donde se le respaldara al entrenador y no a través de la dialéctica. Validó sus dichos en el encuentro contra Atlas, cuando generó el primer gol y marcó el segundo de las Águilas.

A Rubens se le ha visto serio, no es un hombre de aspavientos fuera de la cancha, más bien es ahí en el césped donde se transforma, pero también ha modulado su carácter, no entra en el intercambio con los árbitros. Debe ser el primero en mostrar la línea a seguir porque él mejor que nadie sabe que si deja al equipo en desventaja será más difícil alcanzar el objetivo.

El intervencionismo de Rubens en el juego también se notó en el partido contra Pachuca, cuando el equipo carecía de rebeldía, marcó un gol con el que llamó a la agitación. El equipo fue goleado y de inmediato puso la mejilla. En Culiacán encontró a Pablo Aguilar para que éste le bajara el balón con la cabeza a Osvaldo, quien logró el segundo gol de las Águilas.

El sábado, cuando América necesitaba con urgencia ganar el partido contra Santos, para hilar su segunda victoria, por la reivindicación que precisaban ante su gente, por apaciguar el entorno y —otra vez— para transmitir su apoyo a Ignacio Ambriz. Así que Rubens volvió a ser el mariscal del equipo. Proyectó a Paul Aguilar en la acción en la que el lateral rompió a su marcador y centró para el gol de Oribe. Y cuando Santos había arrinconado al cuadro azulcrema, Sambu tomó la pelota por la banda izquierda, avanzó hasta el área y ahí encontró a Andrés Andrade para que el Rifle finiquitara el partido.

En su paso por la zona mixta, Sambueza habló del desempeño que ha tenido hasta este momento, una versión que agradece el aficionado americanista que valora su compromiso. “Son cosas que uno trabaja en lo individual, de ser agresivo en el mano a mano, en tratar de ser desequilibrante para el equipo, por suerte ha servido, pero (contra Santos) es un triunfo de todo el equipo por cómo corrimos, por cómo nos entregamos, tanto de los que entran como de los que les toca salir, y ahora hay que tratar de seguir mejorando”, dijo el mediocampista.

El capitán aceptó que la victoria liberó tensión, pero matizó que la exigencia no cambia y que “el equipo tiene que demostrar que está a la altura para conseguir grandes cosas, ganamos en casa, que hacía mucho no lo hacíamos, y hay que pensar en el partido que viene. La idea es seguir mejorando y ganando, con los triunfos se trabaja más tranquilo. Nosotros, si no tenemos una actitud los 90 minutos o si nos relajamos, siempre pasa algo y todos los equipos nos enfrentan más que al cien por ciento y eso lo estamos corrigiendo, tratar de estar concentrados los 90 minutos y así fue, cuando ellos buscaban en un contragolpe pudimos hacer el segundo”, apuntó.

Después, el capitán habló de la mentalidad que priva en el equipo y la conjura que se hizo para obtener la mayor cantidad de puntos. “Nosotros nos hemos planteado tratar de sacar 10 puntos cada cuatro partidos, vamos a ir de cuatro en cuatro. Creo que las primeras fechas, salvo la primera derrota que tuvimos con Pachuca, el equipo ganó y empató. La idea es sumar la mayor cantidad posible de puntos para llegar a la Liguilla”.

Rubens ha ejercido cabalmente de capitán, con y sin balón, dentro y fuera del campo, arengando a sus compañeros sobre el césped y mandando mensajes claros al exterior. Si las Águilas han resurgido en el Clausura 2016 es por el esfuerzo colectivo, pero también porque el peso de Sambueza ha sido capital.