El orden y el caos

El presente de América y Cruz Azul contrasta en todos los aspectos, el proyecto que encabeza Ignacio Ambriz ha logrado afianzarse en el campo de juego, mientras que el de Sergio Bueno no termina de echar raíces ni de encajar todas sus piezas, poniendo en entre dicho su continuidad en La Máquina 

Ignacio Ambríz y Sergio Bueno
Ignacio Ambríz y Sergio Bueno (Mexsport )

CIUDAD DE MÉXICO

América llegará al juego contra Cruz Azul en mejor estado futbolístico, el conjunto de Ignacio Ambriz ha superado el mal inicio del torneo, las Águilas encontraron la esencia de su juego y de su funcionamiento.

El entrenador americanista ha tenido factores a su favor para hacer de los azulcremas un conjunto de garantías que se ha instalado en los primeros lugares de la tabla y jornada a jornada evoluciona en su desarrollo, no así su rival.

Y es que La Máquina de Sergio Bueno no ha podido encontrar la regularidad; es más, en estos momentos está en una crisis de resultados: tres derrotas consecutivas en Liga.

La continuidad de Sergio se ha puesto en entredicho. El entrenador de Cruz Azul sabe muy bien que su equipo no tiene equilibrio, que le cuesta anotar, y para colmo su defensa se ha vuelto muy endeble. 


EXPLOTA LAS BASES

Uno de los principales puntos a favor que tuvo Ignacio Ambriz para su aterrizaje en Coapa fue que heredó una base de jugadores que conocen y manejan a la perfección el entorno de América.

La misma plantilla que Gustavo Matosas quería modificar. La directiva confió en el grueso de jugadores y con el entrenador acordó que solo habría un par de retoques, solo eso.

Ambriz contaba con una plantilla bien armada desde la directiva y un núcleo sólido que ya ha tenido éxito deportivo con Antonio Mohamed y el propio Matosas, además de que algunos también lo tuvieron con Miguel Herrera.

Lo que hizo Nacho fue trabajar sobre esos cimientos, construir su obra con plena confianza y total libertad, se ganó a la plantilla por su claridad y porque fue de frente con ellos.

El entrenador americanista le ha dado continuidad a un proyecto, que ha priorizado el trabajo sobre cualquier otra cosa; orden y disciplina por delante, además de una cordura de parte de la directiva en los momentos críticos.

La cercanía de Ricardo Peláez favorece el intercambio de ideas para que la operatividad deportiva no sufra mayores sobresaltos que los de la misma competencia. 

DEFINICIÓN DE REFUERZOS

La directiva y el entrenador valoraron como fortalecer el proyecto y contar con los refuerzos que potenciaran la plantilla. Cubrir la salida de Cristian Pellerano y una laguna en la banda derecha, llegaron al club Javier Güémez y Andrés Andrade, además de otros jugadores jóvenes.

América inició su trabajo de pretemporada con el grupo dividido, pues hubo jugadores que estuvieron en Copa América y Copa Oro, pero Nacho trabajó con el resto para empezar a infundirles su pensamiento futbolístico.

El grupo hizo clic con el entrenador y éste solo tuvo que esperar a que la plantilla estuviera completa para terminar de implantar los mecanismos de juego. Los días de trabajo sirvieron para integrar a Güémez y el Ril e, este último es el que mejores dividendos ha dado y el que ha tenido una adaptación formidable, con peso específico en el desarrollo de los partidos y con un aporte tangible; mientras Javier ha tenido que lidiar con una lesión, pero su desempeño está en parámetros positivos.

ESTILO ASIMILADO

Si bien el inicio fue turbulento con dos derrotas, Ambriz nunca perdió la estabilidad, tenía claro el estilo a ejecutar en el campo, todo era cuestión de que el grupo estuviera completo y horas de trabajo en la cancha.

Nacho ha elegido el 4-1-3-2, como su sistema de cabecera, en el que Osvaldo, Andrade y Sambueza marcan la pauta en la sala de máquinas, Rubens y Andrés propician una anarquía en las marcas, porque se intercambian de banda y no hay una referencia clara para detenerles.

En la medida de lo posible, el timonel procura que el equipo juegue desde la retaguardia, siempre hay un medio que se muestra como opción de pase y también ejerce de distribuidor.

En ataque los delanteros no se quedan estáticos, se muestran como opción o agurdan el momento de rematar. Los automatismos están asimilados. Cada pieza sabe su tarea.

Ahí están los números que los ubican como una de las mejores defensas en las últimas jornadas y son uno de los mejores ataques.

GRUPO COMPROMETIDO

La decisión de la directiva de apostar por la plantilla y no por los cambios que pedía Matosas, comprometió al equipo. Los jugadores saben que, por un lado, el escudo de América exige un máximo rendimiento, pero esa medida que tomó Ricardo Peláez les generó un mayor compromiso con el club.

Desde el inicio de la gestión de Ambriz, los jugadores le dedicaron buenos comentarios, resaltaban la franqueza y el arropo que el entrenador les había dado a cada uno.

Aunque pareciera ser un discurso trillado, en la cancha se ha notado que el equipo está de lado de su entrenador, juegan a lo que su técnico pretende y aunque a algunos no les guste, saben que cuando las cosas van bien no hay otro remedio más que agachar la cabeza, guardar silencio y trabajar.

En América priva el orden, en la cancha y fuera de ella. El proyecto es sólido desde las bases y no hay persona que lo altere. No es algo nuevo, sino la continuidad a una fórmula que ha dado resultados los últimos años, en concreto, desde noviembre de 2011. 




UN EQUIPO EN OBRA NEGRA

Después de los fracasos en los últimos dos torneos (Apertura 2014 y Clausura 2015) en los que no avanzó a las Liguillas, Cruz Azul decidió hacer toda una reestructuración en el equipo; sin embargo, este proceso no ha sido nada fácil para la directiva, la cual ha batallado mucho para concretar el arribo de gente nueva al club, empezando por el puesto de entrenador, en el que después de sondear y fracasar en las negociaciones con algunos candidatos, se apostó, para sorpresa de muchos, por Sergio Bueno.

Eso sí, la directiva decidió mantener una base que ya tiene varios años en la institución. De esta forma, elementos como Gerardo Torrado, Jesús Corona, Christian Giménez, Julio Domínguez, Gerardo Flores y Joao Rojas, entre otros, se mantuvieron para este proceso de Sergio Bueno.

LAS COMPRAS A GRANEL

Para este Apertura 2015, Cruz Azul decidió incorporar diez nuevos elementos para reforzar a su plantilla, una cantidad inédita en el club en estos torneos cortos. Richard Ruiz, Marc Crosas, Lucas Silva, Ariel Rojas, Fabio Santos, Fernando Belluschi, Federico Carrizo, Jorge Benítez, Matías Vuoso y el regreso de Jerónimo Amione fueron las incorporaciones.

Hay que remarcar que la directiva padeció mucho para el i chaje de sus últimas tres plazas de extranjero, pues varios futbolistas que ya tenían amarrados se le cayeron de último minuto.

Además, contrario a lo que se deseaba, los últimos tres refuerzos de Cruz Azul (Benítez, Vuoso y Carrizo) fueron firmados con el torneo ya en marcha. Pero los problemas no acabaron ahí, pues los pases internacionales de Carrizo y Belluschi se postergaron.

El primero debutaría este sábado ante América, mientras el segundo aún no tiene fecha. Por esa razón, Sergio Bueno ha tenido que irlos integrando poco a poco, y los únicos que han tenido continuidad han sido Santos y Ariel Rojas.

SIN UN ONCE DEFINIDO

Sergio Bueno no ha podido repetir una sola alineación en esta temporada. Es cierto que el mayor impedimento que se ha topado el estratega es la imposibilidad contar con todo su plantel, pero también el entrenador ha ensayado con jugadores en diferentes posiciones, así como dos tipos de sistemas tácticos, lo que ha generado un desorden evidente.

Por ejemplo, en tres juegos, La Máquina ha decidido jugar sin un centro delantero i jo, dejándoles la responsabilidad goleadora a Lucas Silva y Christian Giménez.

En el primer juego del campeonato, Bueno apostó por una línea de tres zagueros defensivos (Loeschbor, García y Mendoza), los cuales fueron un desastre al recibir tres tantos de Morelia.

Ya con sus centrales titulares (Cata Domínguez y Maza Rodríguez), Bueno regresó a la línea de cuatro defensores y las cosas parecían mejorar, pero en los últimos tres juegos Cruz Azul ha permitido nueve goles más.

La Máquina está claramente descompensado: anota poco (7 goles) y le anotan mucho (12). Algo que no rel eja que nueve de los diez refuerzos que llegaron son de características ofensivas, mientras que se comprueba que tal vez era necesario también fortalecer la zaga con algún elemento.

LOS LÍDERES HAN FALLADO

Ayer, Sergio Bueno salió a desmentir que tiene un grupo partido. Es más, se siente respaldado por sus jugadores y la directiva: “es que el respaldo no me lo han negado nunca, así que no tengo que pedir (a la directiva) algo que no me hayan quitado”. Incluso, aseguró que no piensa en quitarle la titularidad a elementos que han fallado claramente en los últimos dos partidos, como es el caso de Jesús Corona y Francisco Javier Rodríguez.

Por ejemplo, Corona ha recibido dos goles de tiro libre de larga distancia en las caídas ante Xolos y Querétaro; mientras Maza ha fallado en la marca y coberturas.

Otros elementos de experiencia que han fallado son Torrado, expulsado ante Tijuana, y Giménez, quien falló una oportunidad clara ante Gallos Blancos.

El equipo en general luce vulnerable, repitiendo varios patrones, como el recibir goles por descuidos después de errar varias oportunidades, y al menos en los dos últimos juegos salió distraído del vestidor para el complemento, lo que provocó que el rival le anotara en su primera llegada.

“La mejor manera de respaldar a un jugador, es darle la coni anza y apoyándolo”, fue lo que dijo Bueno ayer, mostrando la coni anza en su grupo.