Los papeles han cambiado

En los últimos tres años, Chivas se acostumbró a llegar como víctima al Clásico Nacional; ahora será diferente, pues El Rebaño llega en mejor posición que el América

José Manuel de la Torre, entrenador de Chivas y Gustavo Matosas, entrenador de América
José Manuel de la Torre, entrenador de Chivas y Gustavo Matosas, entrenador de América (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Tuvieron que pasar tres años, o seis torneos cortos, para que Chivas volviera a disputar un Clásico Nacional en mejor posición que el América.

Las malas temporadas del Rebaño, las mismas que lo condenaron a padecer problemas de porcentaje, lo convirtieron en la víctima para ese tipo de partidos.

En este tiempo, el Guadalajara vivió a la sombra de las Águilas, que apostó por un proceso serio con Ricardo Peláez en la dirección deportiva del equipo que, pese a los cambios de entrenadores, no ha perdido protagonismo.

Los resultados ahí están: desde el Clausura 2012, América ha disputado tres Finales de Liga, ganando dos títulos, además que ahora se encuentra disputando el de la Concachampions.

En ese lapso, Chivas deambuló en la mediocridad, ocupando los últimos lugares de la clasificación, acercándose más y más a la quema del descenso.

Con un desfile de entrenadores y directivos que hizo del equipo más popular del futbol mexicano una verdadera burla.

Sin embargo, en este Clausura 2015 las cosas cambiaron. El conjunto rojiblanco dejó atrás la inestabilidad y ha encontrado orden con José Manuel de la Torre en el banquillo, lo que ha dado como resultado que después de 14 fechas haya logrado el liderato general con 25 puntos sumados y, lo más importante, que ya esté matemáticamente salvado del tema porcentual.

Del otro lado llega América, un equipo que en estos tres años siempre aterrizó al Clásico con la etiqueta de favorito. En esta temporada sigue con la misma estela, pero sin la fuerza de antaño.

Y aunque la diferencia de puntos es mínima (apenas de tres), da la sensación que Chivas ha tenidoun torneo exitoso, mientras que América ha sido muy intermitentee irregular.

También como similitud, ambos conjuntos llegan después de haber tenido una semana complicada. El Rebaño sucumbió en la Final de la Copa MX ante Puebla apenas el martes pasado, mientras que las Águilas empataron como local contra el Impact de Montreal en el juego de ida de la Final de la Concachampions.

LLEGARON A PONER ORDEN

Cuando los focos rojos se encendieron en Chivas por el tema porcentual se tuvo que recurrir a una dupla conocida: los hermanos De la Torre, José Manuel y Néstor.

Ambos llegaron a finales del Apertura 2014, Néstor como presidente deportivo y el Chepo como el responsable del banquillo. Esta fórmula ya había dado resultados hace casi una década, cuando El Rebaño consiguió el título de Liga en el Apertura 2006, por eso se les veía como los idóneos para poner orden en el conjunto rojiblanco y salvarlo del descenso.

El Chepo de la Torre llegó en la Jornada 13 del Apertura 2014 y tuvo un inicio complicado. De los 15 puntos que le quedaban en disputa al Guadalajara, solo rescató seis, pero empezó a hilvanar resultados sin derrota que mejoraron la confianza del equipo.

Para el inicio de este torneo, las alarmas se encendieron cuando el equipo perdió ante Jaguares de Chiapas y llegó —por primera vez— al sótano de la porcentual; sin embargo, Chepo mantuvo el discurso y la calma y Chivas empezó a funcionar fiel al estilo de su entrenador.

Con mucho orden y disciplina, el Guadalajara ha trabajado sus partidos y se empezó a mejorar en la tabla de cocientes. El despegue definitivo se presentó en la Jornada 10, cuando visitó al Puebla, equipo con el que peleaba directamente para no descender.

El Rebaño comenzó perdiendo ese partido, pero en el segundo tiempo le dio la vuelta de la mano de Érick Torres. De ahí, Chivas empezó a olvidarse de la porcentual y fijar su mirada en la parte alta de la clasificación, misma que lideró en estas dos últimas jornadas.

UNA PROMESA INCONCLUSA

Como se ha dicho, América ha sido un protagonista desde 2012; sin embargo, ello no lo ha exentado de decisiones polémicas. La más clara fue la salida de Antonio Mohamed, pese al título que ganó en el Apertura 2014.

El estilo del Turco nunca convenció del todo a la directiva y afición azulcrema, pero el haber obtenido el campeonato le merecía un voto de confianza que al final no se dio.

Para sustituirlo, la directiva encabezada por Peláez eligió a Gustavo Matosas, el entrenador de moda por el bicampeonato que consiguió con el León en el Apertura 2013 y el Clausura 2014.

El estilo de juego agresivo del charrúa parecía una apuesta segura al principio, incluso la inversión del América para reforzarse aumentaron más las expectativas.

Pero todo se ha quedado en una mera promesa. El equipo de Matosas solo ha tenido destellos de buen futbol, pero sin encontrar regularidad, alternando semanas buenas y malas.

Por ejemplo, hace tres semanas el puesto del entrenador estaba en juego despuésde las goleadas recibidas ante Herediano (en Concachampions) y Veracruz, pero a la jornada siguiente lograron sacudirse la presión ganándole a Cruz Azul el clásico joven y remontándole a los costarricenses. 

Ahora, de nueva cuenta las Águilas atraviesan un bache que amenaza con derrumbar los cimientos del proyecto de Gustavo Matosas. La goleada ante Querétaro se sumó al empate que tuvo en casa ante el Impact en la Final de la Concachampions, sumiendo al equipo en la incertidumbre.

Por eso el Clásico se presenta como el arma de doble filo para el América. Ya sea que lo use para salir adelante y vivir otra jornada de gloria, o termine por sepultar un proyecto que prometía convertir a las Águilas en un conjunto de época.