Un América de cara o cruz

El equipo de Ignacio Ambriz no conoce de medias tintas, hasta ahora no ha empatado en el Apertura 2015; o se lleva el botín completo o se queda sin nada

Darío Benedetto celebra un gol y Oribe Peralta lamenta una falla
Darío Benedetto celebra un gol y Oribe Peralta lamenta una falla (La Afición )

CIUDAD DE MÉXICO

Dice Marcelo Bielsa, el entrenador argentino que está catalogado como uno de los más obsesivos en el mundo, que en el futbol se "puede perder o ganar", pero que "lo importante es la nobleza de los recursos utilizados. El tránsito". Pues bien, en el caso de América ha sido un equipo que en lo que va del torneo ha mostrado sus recursos para bien y para mal, lo que lo ha llevado a ser un equipo reconocible, se sabe a qué juegan las Águilas, hay una concepción clara de lo que pretende Ignacio Ambriz, lo han ejecutado logrando buenos resultados y en otros compromisos no se ha logrado el cometido.

En el Apertura 2015, América es uno de los tres equipos que no conoce la división de unidades (los otros dos son León y Puebla), juegan las Águilas a ganar, sin especulaciones se lanzan por los tres puntos, con la concepción que se ha planeado y trabajado en la semana. Tampoco es una escuadra que emprenda misiones suicidas, más bien es un equipo sistematizado, que funciona con un orden que contempla un equilibrio entre el oficio de defender y el arte de atacar.

Puede salir bien o mal, porque eso es el futbol: ensayo y error. A veces acompañado con una dosis de suerte o fortuna, la cual les ha bendecido en algunas citas y en otras les ha abandonado. El tránsito, al que hace alusión Bielsa, se puede interpretar en el conjunto azulcrema, que ha sido regular. Con picos de buen rendimiento y otros en los que ha tenido algunos desajustes, pero siempre apegados a una idea, a un estilo.

LOS DÍAS DE CARA

Los días en los que la moneda se descantó a favor de América llegaron a partir de la Jornada 3, cuando vencieron a Pachuca en condición de visitantes por 3-0, ahí inició una racha que contempló cinco victorias en fila, con una producción destacada y una solvencia defensiva. Además del triunfo sobre los Tuzos, se lograron resultados positivos ante Dorados (4-0); Santos (2-0); Veracruz (3-1) y Cruz Azul (2-0).

En estos compromisos el equipo empezó a mostrar la evolución futbolística que pretendía el cuerpo técnico, cuando se dispuso de tiempo para trabajar y se tuvo a la mayoría de jugadores disponibles, se asimiló el sistema táctico: 4-4-2, con la variante de ser un 4-1-3-2, por la facilidad de Osvaldo Martínez para mezclar la labor defensiva con la creativa.

El triunfo ante Dorados fue el mejor estadísticamente, por el marcador tan amplio, pero en los otros juegos, América mantuvo el estilo, la estructura, se dieron los cambios para mantener el tono del equipo y los ajustes del entrenador tampoco restaban cuadratura a la formación.

LOS DÍAS DE CRUZ

Las primeras derrotas tuvieron sus matices, en el debut en Puebla el equipo mostró una vulnerabilidad defensiva muy marcada, pero no se puede dejar de lado que le faltaron elementos en todas las líneas. Contra Atlas hubo poco tiempo de trabajo con el cuadro completo, un par de errores puntuales inclinaron la balanza a favor de los rojinegros.

El tercer descalabro llegó ante Tigres, quizá el partido en el que menos reconocible ha sido América, porque dejando a un lado las expulsiones, cuando el equipo estuvo completo y trató de jugarle de tú a los felinos, el conjunto de Ferretti tuvo mejor cuerpo.

Con Chivas, las Águilas mostraron una buena actitud, fueron un equipo propositivo, pero los errores en las áreas resultaron determinantes, si hubo partidos en los que las Águilas habían ganado por su solvencia defensiva y su capacidad de resolución, ante el Rebaño Sagrado no hubo ni una ni otra.

Y en el descalabro ante León, Nacho Ambriz reconoció que su equipo se había salido del molde, que en lugar de haber sido un cuadro corto que jugara en un perímetro determinado, pasó a ser uno largo que no cubrió las zonas del campo como se había hecho en otros duelos.

ESPIRAL PELIGROSA

En las últimas semanas, América no ha mantenido la imagen de regularidad, Ambriz dijo que desde el juego contra Tigres (J8) había visto algunos detalles. En los últimos cuatro juegos han habido dos triunfos y dos derrotas.

Las Águilas de Ignacio Ambriz han mostrado una cara que los identifica como un equipo con empaque; también otra que los hace ver vulnerables. No han empatado en el torneo, hasta ahora no existen las medias tintas con ellos, o ganan o pierden.

En el cierre del torneo se medirán a Tijuana (visita), Querétaro (local), Toluca y Monterrey (visita) y Pumas (local), partidos en los que deberán apuntalar detalles para que la moneda termine cayéndoles de cara. Contará todo para lograrlo, las formas, el estilo, el juego... el tránsito que señala Marcelo Bielsa.