La fiscalía investiga a Niersbach y a Zwanziger por presunta corrupción

La fiscalía alemana investiga al actual presidente de la Federación Alemana de Futbol, Wolfgang Niersbach, y a su predecesor Theo Zwanziger por un posible delito fiscal durante la campaña por la adjudicación a Alemania del Mundial de fútbol de 2006.

La Federación Alemana de Futbol, investigada por corrupción
La Federación Alemana de Futbol, investigada por corrupción (Reuters)

En el marco de estas investigaciones, unos 50 funcionarios de la Hacienda alemana registraron hoy la sede de la DFB en Fráncfort.

La fiscal Nadja Niesen aclaró en un escrito que Niersbach, Zwanziger y el antiguo secretario general de la DFB, Horst R. Schmidt, son sospechosos de un delito especialmente grave de evasión fiscal. El código penal alemán lo castiga con hasta diez años de prisión.

La fiscalía local confirmó hoy el procedimiento para averiguar si hubo evasión de impuestos en el sospechoso pago de 6,7 millones de euros (unos 7,35 millones de dólares al cambio de hoy) que el comité organizador del Mundial hizo a la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) en 2005.

"A petición de la fiscalía, el juez instructor del juzgado de primera instancia de Fráncfort ha decretado el registro de las dependencias de la DFB así como de los domicilios de los acusados", comunicaron hoy las autoridades alemanes.

De momento, las investigaciones dejan de lado a la gran estrella de fútbol alemán, Franz Beckenbauer, pese a que fue una figura central en la candidatura de Alemania y en la organización del evento. Se debe, probablemente, a que tanto él como su colaborador Fedor Radmann viven en Austria y en Suiza, fuera de la jurisdicción de las autoridades fiscales alemanas. Beckenbauer reconoció estos días haber cometido "errores".

Tanto Beckenbauer, jefe de la candidatura y del comité organizador, como Niersbach negaron haber pagado sobornos, aunque admiten que transfirieron esos 6,7 millones a la FIFA.

Se trataba de devolver un préstamo que les había concedido entre 2000 y 2002 el entonces jefe de la multinacional alemana Adidas, Robert Louis-Dreyfus. En 2005 le fue transferido de vuelta, disimulado en el pago de una gala de la FIFA.

El pretexto de la gala permitió a los directivos de la DFB evadir los impuestos correspondientes a este pago multimillonario, que se realizó bajo la pantalla de un gasto de empresa.

La fiscal Niesen dice que "de hecho, tenía otro propósito", que les habría obligado a pagar tasas elevadas.

Nadie sabe cuál era ese otro propósito del que habla la fiscal, pero la DFB y el comité organizador del Mundial de 2006 están bajo el escrutinio mediático desde que el semanario "Der Spiegel" publicó hace unas semanas que la candidatura alemana utilizó esos 6,7 millones para comprar los votos necesarios en el comité ejecutivo de la FIFA para hacerse con el evento.

La revista "Der Spiegel", sin embargo, sostiene que la candidatura alemana abrió una caja B en la que Robert Louis-Dreyfus ingresó diez millones de francos suizos. El dinero se utilizó probablemente para asegurarse los votos de los miembros asiáticos del comité ejecutivo.

Cuando el magnate francés pidió que se le devolviera el préstamo unos años después, lo que según la revista coincide con los 6,7 millones de euros, el comité organizador habría utilizado una triangulación financiera con la FIFA para hacerle llegar el dinero. Es este movimiento es el que está ahora bajo la lupa de los fiscales de Fráncfort.