“En el box se dan golpes; en la política se matan”: Ricardo Finito López

Gracias a su técnica depurada se le conoció como Ricardo Finito López. En 1990 se coronó como campeón paja del Consejo Mundial de Boxeo y la Federación Internacional de Boxeo.

Ciudad de México

Ricardo Finito López se recuerda como un chico inquieto mas no peleonero. Con un “Pero no me dejaba”, resume su infancia. Nativo de Tacubaya, debutó como boxeador en 1985. Su récord como profesional es de 52 combates, de los cuales ganó 51 y empató uno. Concluyó se carrera como campeón mundial dentro de la categoría de peso mínimo del Consejo Mundial de Boxeo.

 

¿Extraña el box?

No, fue un ciclo de mi vida donde duré 12 años como campeón del mundo. Me siento satisfecho con lo que pude lograr. Agradezco a dios haber podido retirarme en perfectas condiciones físicoatléticas y mentales, porque es un deporte donde los golpes dejan secuelas. Cuando dejé el box me hice una resonancia del cerebro y quedé muy bien.

 

Usted se mantuvo al margen de escándalos.

Ver a otros boxeadores perderse en el vicio me alertó para no caer en las tentaciones. Por fortuna siempre tuve gente idónea a mi alrededor, como mis entrenadores Tony Torres, Arturo El Cuyo Hernández y mi familia.

 

Bueno, su madre no quería que fuera boxeador…

Cierto, ella quería que estudiara una carrera, pero a mi padre sí le gustaba el box, así que al final aceptó.

 

¿Qué otra profesión hubiera podido desempeñar?

No sé, ahora hay dos universidades que me ofrecen una beca. Quiero hacer el examen psicométrico para ver mis aptitudes. Terminar la universidad es un reto.

 

¿Le gustaría hacer carrera política?

¡No! Es muy difícil. Hay gente buena pero otra tremenda. Empiezan con ganas de hacer cosas pero terminan con las bolsas llenas de dinero. Prefiero servir al país por otros medios.

 

Ahí dan golpes bajos…

En el box se dan golpes; en la política se matan, y yo quiero vivir. La política es una batalla campal de todos contra todos.

 

Pero tiene don de palabra.

Sí, pero lo uso en casa o en las conferencias motivacionales que imparto. Me gusta leer. Recuerdo Papillon, de Henry Charrière. Me interesa mucho el cine y para motivarme veía Rocky, además admiro a Chaplin, era muy inteligente, tuvo el talento para hacer mucho en otras áreas.

 

¿Los golpes más fuertes se dan dentro o fuera del ring?

Literalmente en el ring, pero metafóricamente abajo. Cuando uno es campeón del mundo aparecen dos enemigos terribles: el adulador y el calumniador. Hay que saber alejarlos del camino porque son crueles. Afectaron a gente como Julio César Chávez o Mike Tyson.

 

A usted no…

Sí, aunque yo no tuve la fama ni el arrastre de Chávez. A mi Dios me dio para no perderme y tener los pies en la tierra. La fama y el éxito pierden al más humilde.

 

¿Cuándo perdió el piso?

Cuando me fui a la lona en la Plaza de Toros México comprendí que tenía que recomponerme y buscar la pelea de desempate con el nicaragüense Rosendo Álvarez. Soy un convencido de la necesidad de caer para aprender y crecer.

 

¿Por qué México trasciende en deportes solitarios como el boxeo?

No tengo una explicación pero es verdad. Después de Estados Unidos, México es el país con más campeones mundiales de box, eso nos habla de que somos un país de luchadores.

 

¿El mejor boxeador hoy?

Veo a Leo Santa Cruz como un gran peleador, también Mayweather. Me puede o no gustar su estilo pero eso no le resta méritos. Márquez es bueno, aunque pelea poco.

 

¿Veremos la pelea entre Pacquiao y Mayweather?

Si les llegan al precio sí. El boxeo además de un deporte es un negocio donde se ganan billones de dólares.

 

¿El dinero y la televisión dan la imagen del box como deporte corrupto?

Se gana mucho dinero porque se expone la riqueza más grande que es la salud y la vida. El Cuyo Hernández decía que muchos entran al boxeo por dinero pero no saben que los millones están solo entre los de arriba. Al empezar uno pone más: la comida, el gimnasio, los guantes. Veo bien que los boxeadores ganen buen dinero, porque como decía mi abuelo, al trabajo y a los fregadazos pocos le entran. Pero donde hay dinero hay corrupción. D

 


Nació en la Ciudad de México en 1956. Gracias a su técnica depurada se le conoció como Ricardo Finito López. En 1990 se coronó como campeón paja del Consejo Mundial de Boxeo y la Federación Internacional de Boxeo. En 2007 ingresó al Salón de la Fama del Boxeo. Actualmente es analista deportivo y conferencista.