Jugar vs. la mente

El tenista de mesa buscará en este ciclo ser el primer mexicano en competir en una justa olímpica; su experiencia en una liga profesional puede marcar la diferencia

El mexicano celebra el título que obtuvo este año en el Latinoamericano
El mexicano celebra el título que obtuvo este año en el Latinoamericano (Conade)

Ciudad de México

El título centroamericano de Mayagüez 2010, la plata en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y jugar profesionalmente en Europa son las credenciales que hacen de Marcos Madrid el mejor exponente del tenis de mesa en México, pero tiene una deuda todavía por saldar, ya que no ha podido participar en la justa más importante del deporte amateur, los Juegos Olímpicos.

El mexicano ha dicho que la falta de concentración le ha afectado en su rendimiento cuando busca su clasiicación a la justa olímpica, por lo que para este ciclo que apunta a Río de Janeiro 2016 el raquetista está concentrado en trabajar ese aspecto, y lo ha hecho con buenos resultados, porque por ahora le ha ayudado a subir lugares en el ranking mundial.

El camino es complicado para caliicar a unos Olímpicos y Madrid lo sabe. Estar entre los mejores clasiicados a escala mundial es una forma, caliicar al Preolímpico y quedar en el Top 5 es otra, o ser el campeón panamericano también ayudan. Con ese trabajo, Marcos busca acabar con el antecedente de que ningún mexicano en la rama varonil ha jugado en las mesas olímpicas.

¿Cómo se encuentra Marcos Madrid en su tercer ciclo olímpico?

Me siento más seguro, porque he mejorado ciertas cosas y estuve trabajando mentalmente, ya que ese ha sido mi punto débil. Si yo estuviera fuerte mentalmente creo que mi nivel subiría al 100 por ciento. A veces en la liga francesa me siento bien en ese aspecto y casi no pierdo partidos. Mi ranking mundial ha ido subiendo un poco, ahora soy 150 que es el mejor que he tenido en mi carrera, y me gustaría estar dentro del Top 100 dentro de unos seis meses. A veces perdía la calma y solo pensaba en ganar y con esas ganas de hacerlo perdía la concentración. Ahora he aprendido que hasta que no terminé el último punto no puedo dejar de pensar en qué voy a hacer para ganar.

¿Qué tanto te ha servido en tu nivel competitivo el hecho de jugar en una liga profesional?

Te ayuda muchísimo. Antes mi nivel de entrenamiento era muy alto y mi nivel de partidos muy bajo, entonces no entendía, hasta que te vas acostumbrando y te vas conociendo a ti mismo, vas aprendiendo cómo jugar y eso solo te lo dan los partidos. Mientras más partidos tengas, más te conoces y sabes qué hacer y sabes qué es lo que les afecta a tus rivales y esa es la clave. Ya tengo cinco años en Francia, empecé en una Cuarta División y ahora estoy en Segunda, pero la liga es de las mejores, ya que la mayoría de los países europeos con la crisis de la liga española, Portugal y de Grecia han bajado su nivel, pues los buenos jugadores se han ido a Francia. Además, los puntos que he logrado en este año se deben al buen paso que he tenido en la liga.

¿Qué tan difícil está el camino para los Juegos Olímpicos?

No hay muchas oportunidades y si en ese momento estás bien puedes clasiicarte dentro del torneo preolímpico donde se dan cinco lugares o en los Juegos Panamericanos donde solo el campeón clasiica. Hay que mantenerse fuertes y corregir todos los detalles que nos fallan para que en los momentos importantes no nos afecten. No me quiero clavar tanto porque siento que me meto en una presión extra. Simplemente cada torneo es como tratar de hacer lo mejor posible para avanzar y si se da que bueno, y sino me quedaré con el orgullo de que lo he intentado al 100 por ciento.

¿Qué sacrificios has hecho en tu carrera deportiva? He hecho muchos sacriicios en mi vida personal, ya que vivo fuera y me pierdo de muchas cosas que pasan en México y con mi familia, por ejemplo, en una ocasión regresé solo dos días de Francia y tenía un año que no venía a México, pero es una decisión que tomé y estoy contento de tener el nivel que tengo en este deporte. También, me hubiera gustado mucho tener vida académica pero no he podido seguir una carrera y ya en algún momento combinaré el deporte con el estudio. Por ahora tengo 27 años y este deporte te permite seguir jugando como hasta los 40.