Jane Valencia, lucha por su sueño olímpico

La jalisciense no quiere que se le vuelva a escapar la oportunidad de estar en la magna justa, por lo que ahora su vida está enfocada en lograr el pase a Río de Janeiro.


Jane Valencia, portando la medalla de oro centroamericana
Jane Valencia, portando la medalla de oro centroamericana (Code Jalisco )

Ciudad de México

Después de fallar en dos ocasiones para clasificarse a Londres 2012 durante su primer ciclo olímpico, la luchadora Jane Valencia no se da por vencida y quiere esta vez, en el Campeonato Mundial que se llevará a cabo en Uzbekistán, volver realidad ese sueño, ya que ahí podría conseguir el pase para ir a los Juegos de Río de Janeiro 2016.

"Cuando entrenas a diario conla mentalidad de ganar y éstaes tu principal motivación, elresultado se da solo”


En el ciclo anterior, la jalisciense se quedó a dos pasos de ir a los Olímpicos durante el Mundial de Turquía en 2011, y a uno en el Preolímpico de Miami 2012, lo que desanimó a la deportista de 24 años de edad, quien decidió continuar con sus estudios profesionales de medicina.

Después, en 2013, le volvió a surgir la espinita por alcanzar el máximo sueño del deportista amateur: los Juegos Olímpicos, por lo que regresó a los entrenamientos, aunque sin dejar de lado su carrera profesional.

Ya en el siguiente año se dio cuenta que debía dedicarle el ciento por ciento de su tiempo a la lucha si quería cumplir en este ciclo su meta, y tras su dedicación y esfuerzo en la disciplina la atleta inició con el pie derecho el ciclo olímpico al ganar el oro en la división de 53 kilos en los pasados Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz.

"En el ciclo pasado tuve pocoapoyo y me quedé cercade Olímpicos, ahora que lotengo hay más posibilidades” JANE VALENCIA, Luchadora mexicana.


Este año es fundamental para Valencia, ya que tiene marcados dos compromisos en el fideicomiso CIMA: subir al podio en los Juegos Panamericanos de Toronto y ubicarse entre las primeras seis en el Mundial, lo que le daría el pase a Río de Janeiro y cristalizaría su anhelo.


¿Cómo viviste tu primer ciclo olímpico y qué experiencia te dejó?

En el primer ciclo realmente era juvenil, no le tomé mucha importancia a las competencias, y a pesar de ello fui subcampeona centroamericana en Mayagüez 2010, mientras que en los Juegos Panamericanos de Guadalajara me quedé en séptimo lugar y en el Mundial de ese año me ubiqué en el décimo sitio.

Entonces cambió drásticamente mi carácter, ya tomaba las cosas más en serio, me proponía más metas y no las veía inalcanzables y eso es lo que me ha ayudado a tomar las cosas positivas y transformar una situación mala en una favorable.


¿Qué pasaba por tu mente cuando te quedaste a unos pasos de clasificar a los Olímpicos de Londres?

Me dio el bajón mental, a lo largo de mi vida he tenido que tomar varias decisiones fuertes o puntos determinantes, y sí fue un proceso muy fuerte, porque había soñado clasificarme.

No tenía otro plan más que ir a Olímpicos, entonces el reponerme y decir: ‘está bien, no lo logré, hice lo que pude y con los medios que tuve’, lo tomé de la manera más madura y ahora me estoy aferrando a la posibilidad de clasificar y no tomar el lado malo de decir: ‘no pude y no sirvo para nada’. Aún estoy joven y si lo sigo intentando, va a llegar solo.


¿Qué has tenido que dejar en tu vidapara continuar con la lucha?

El 2013 fue un año decisivo para saber si quería continuar con otro ciclo olímpico o ya dedicarme a la escuela y no saber de nada de entrenamientos; entonces fue un punto en el que tuve que tomar una decisión y combiné la escuela con el entrenamiento.

Estudio medicina y me quedé mucho tiempo en casa, era escuela y entrenar, por lo que fue un año muy difícil.

Ya en 2014 decidí de nuevo pausar los estudios y fue un año largo, ya que debí retomar el alto rendimiento, acomodarme a los horarios, en un año de mucha disciplina; pero ahora en este 2015 me veo más tranquila y con mayores oportunidades.


¿Por qué decidiste practicar una disciplina tan difícil como la lucha?

Tengo dos hermanos más grandes e hiperactivos, con ellos desde chica jugaba mucho y a la vez me defendía de su rudeza.

Después ellos comenzaron a entrenar lucha, yo los acompañaba y me llamó la atención practicarla, me puse a prueba un mes, pero ese tiempo se convirtió en tres y después en una competencia nacional donde quedé en segundo lugar, ahí fue cuando me dije ‘esto me gusta, me apasiona y lo seguiré practicando’, y hasta ahora ya han pasado nueve años.

Todo lo hago por la lucha como cuidar mi salud, mi alimentación, despertarme temprano, tener una mente saludable, todo para seguir adelante por mi sueño olímpico.


 ¿Qué tan posible es llegar a los Juegos Olímpicos en este ciclo? 

Veo cada vez más cerca que se vuelva realidad mi sueño de ir a unos Olímpicos y todos los días entreno con ese objetivo, pero no solo llegar, sino de darle una medalla a mi país en ese evento.

Espero clasificarme en este Mundial, y de no conseguirlo, habrá otra oportunidad en el torneo Panamericano, que será en abril del próximo año, donde los dos primeros lugares obtienen la plaza. Además, me siento más cómoda, en el sentido de que tengo más acceso a más cosas por los resultados que obtuve el año pasado, entonces, es más fácil que te lleven a un campamento y a las competencias.