Hockey, un deporte de esfuerzo y dedicación

Equilibrar los estudios y el hockey llega a ser complicado. Hay quienes lo dejan por cumplir con sus obligaciones, pero hay otros que lo convierten en parte de su vida 

 Luis Olivares entrenador de la Selección Sub 20 de Hockey sobre Hielo con los capitanes del equipo
Capitanes y entrenador de la Selección Sub 20 de Hockey sobre Hielo (Alejandra García )

Ciudad de México

México es un país que no se jacta por ser un referente en el hockey sobre hielo; desde que se jugó por primera vez en el centro de la República, no se ha logrado clasificar a Juegos Olímpicos de Invierno, incluso su primera participación en un torneo avalado por la International Ice Hockey Federatio (IIHF) fue en 1985.

Esta disciplina no cuenta con una liga profesional, como la National Hockey League de Estados Unidos y Canadá. Aquí no sobresalen estrellas como en la NBA o la MLB, lo que llega a convertirse en algo ajeno a México, y que se cree que es un deporte que se practica en lugares fríos, aunque hay quienes emigran en busca de una oportunidad.

Para quienes lo juegan desde pequeños, es más que un deporte o un pasatiempo, lo han llevado a ser parte de su día a día, incluso se convierte en una base para crecer como persona y profesionalmente.

"El objetivo principal con ellos es que se desarrollen como personas, porque para ser un excelente deportista, primero tienes que ser una excelente persona. Lejos de ser entrenadores somos formadores; deportivamente los queremos llevar a las máximas instancias del deporte, pretendemos que un deportista llegue a NHL", explicó para La Afición Luis Olivares, entrenador de selecciones Sub 18 y 20.

Para los jugadores que inician una etapa de cambios, donde tienen que elegir a que universidad entrar y que carrera estudiar, el hockey no es barrera para conquistar sus metas, al contrario, lo ven como una gran oportunidad. Así es el caso de comentó Nicholas Dunn, asistente de capitán y defesa quien está a punto de terminar el bachillerato y es tiempo de elegir universidad y carrera.

"Estoy entre finanzas o economía. No hago todo lo que un chavo haría, cuando salgo llegó muy temprano. Es pesado, pero ésta es una oportunidad, porque no siempre se puede estar en un selectivo nacional; siento que estamos jóvenes y debemos aprovecharlo. Hay que pensar muy bien, si quieres estar en la fiesta o en un selectivo nacional representando a su país", comentó.

A diferencia de Nicholas, quien empezó a los 14 años, hay quienes iniciaron su carrera como jugadores desde los ocho y 10 años de edad, el factor que los ha lleva hasta donde están, y apunto de encarar un Mundial en casa, ha sido la familia.

Los padres han sido importantes en el crecimiento como atletas de estos jóvenes, ya que los impulsan y están en todo momento. Junto con ellos se encuentran los entrenadores, quienes aparte de ser maestros dentro de la pista de hielo, se convierten en confidentes y hermanos fuera de ella. Adrián Cervantes, entrenado de selección Sub 20 y jugador de la mayor, reconoce que el esfuerzo y dedicación que conlleva ser un jugador y buscar el profesionalismo no es fácil.

"Todo el tiempo estudie y juegue al mismo tiempo, hace tres años termine la carrera; es a lo que estamos expuestos todo el tiempo, son desveladas porque los entrenamientos son en la noche y hay que pararte muy temprano al siguiente día para cumplir en la escuela. Es una carga de trabajo físico y mental exageradamente grande, pero es lo que tenemos que hacer. Yo deje de ir a dos mundiales, en uno por temas de escuela y en el otro por cuestiones laborales".

Para Adrián esto se ha convertido en un trabajo duro pero satisfactorio, ya que como jugador y entrenador al mismo tiempo, tiene que saber separar los dos papeles; un día es compañero y al otro es su entrenador.

"Es complicado con que cara los ves, en el equipo que participo hay jugadores de la selección que entreno, un día me toca jugar con ellos y al otro regañarlos. El tema es saber separarlo y pararte en cada uno de tus roles, en el hielo son mis amigos y compañeros, en la banca no es así".

POCO PROFESIONALISMO EN MÉXICO

El segundo entrenado del conjunto mexicano, es consciente de que para crear una liga y que los jóvenes puedan dedicarse de lleno a esto, debe existir más profesionalismo. Muchos dejan de practicarlo por el poco espacio que tienen, ya sea con la escuela o el trabajo.

"Hay veces que las escuelas no dan el espacio, es complicado para ellos; algunos dejan de jugar por el tiempo que conlleva. Es un tema muy complicado por no tener profesionalismo en México, desgraciadamente no te puedes dedicar a esto y afecta en el nivel para la selección", comentó.

A diferencia de México, potencias como Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda o Islandia, cuentan no solo con ligas profesionales, sino también torneos amateur. Las escuelas le dan mucha importancia al juego, donde incluso reparten becas para apoyar e impulsar a quienes se dedican a esto.