Daniel Ricciardo sube al podio del GP de México

Daniel Ricciardo se quedó con el tercer lugar del Gran Premio de México tres horas después del final, por castigos a Max Verstappen y a Sebastian Vettel

Ciudad de México

El último puesto en el podio del Gran Premio de México cambió de dueño en tres ocasiones en menos de tres horas, y terminó con un festejo ya sin gente, con el australiano Daniel Ricciardo al lado de su compañero en Red Bull, Max Verstappen, y los integrantes de su equipo. 

Tras la bandera a cuadros, Verstappen estacionó su automóvil en la posición tres, al lado de los  Mercedes; el holandés caminó hacia el cuarto de espera para subir al podio y felicitó al ganador de la carrera, Lewis Hamilton.

Después observó la pantalla y se enteró que había sido sancionado con cinco segundos por salir de la pista para ganar una posición, con lo que del tercer lugar caía al quinto.

Con incredulidad, el joven de 19 años se despidió de Hamilton y de Nico Rosberg, mientras Sebastian Vettel de Ferrari corría por el Foro Sol para ocupar el último puesto del podio.

Verstappen fue sancionado precisamente por una maniobra contra el alemán. Cuando el del monoplaza rojo intentó arrebatarle el tercer lugar, el holandés se defendió, pero salió de la pista, avanzó unos metros por el pasto y volvió al circuito todavía por delante de Vettel, para provocar la molestia del cuatro veces campeón del mundo.

Por la radio, Red Bull le pidió a Max que entregara la posición para evitar algún problema, pero Verstappen no hizo caso, y cruzó la meta en el tercer lugar, para después encontrarse con el auto de Sebastian e intercambiar señas.

“Él (Max) se salió del trazado y luego no se quitó, así que pueden entender porqué estaba enojado, estaba decepcionado cuando crucé la meta y de repente me dijeron que tenía que subir al podio y estar frente a toda la gente”, contó el alemán que subió al tercer lugar para celebrar en el Foro Sol.

Los oficiales decidieron castigar a Verstappen por una maniobra similar a la que había hecho Hamilton también en la Curva 1, al inicio de la carrera.

“Creo que es muy parecido a lo que pasó en la Curva 1, Lewis se salió, obtuvo ventaja, y Nico también se salió cuando me tocó (en la salida) y tomó la posición; (contra Vettel) yo ni siquiera la había perdido, debía frenar de nuevo, cuando regresé al circuito seguía adelante, así que es ridículo”, se quejó el holandés.

Sin embargo, tras el incidente con Verstappen, el germano había protagonizado otro problema. En la penúltima vuelta, Ricciardo intentó quitarle el cuarto lugar y lo atacó, Vettel se defendió y los monoplazas se tocaron, pero el de Ferrari mantuvo la posición. 

Tras la carrera, el australiano se quejó que su ex compañero en Red Bull había cambiado de carril en una frenada para obstaculizarlo, algo que la dirección de carrera de Fórmula Uno dejó en claro que estaba prohibido a partir del Gran Premio de Estados Unidos hace una semana. 

“Sentí que Seb hizo de lo que todos están quejándose últimamente, moverse en la frenada, ahora sonríe, pero no merece estar ahí (en el podio) por el movimiento que hizo, abrió la puerta, yo me comprometí y tenía derecho a estar ahí, pero luego la cerró y no tenía dónde ir”, aseguró el tercero del campeonato.

Casi tres horas después de la carrera, los oficiales le dieron la razón a Ricciardo y sancionaron con diez segundos a Vettel por manejar de forma “peligrosa y errática”, por lo que el australiano ascendió al tercer puesto, Verstappen al cuarto, y el de Ferrari descendió al quinto. 

Eso provocó que Daniel recibiera el trofeo del tercer lugar, pero ya sin el protocolo habitual después de la carrera y frente a un Foro Sol vacío y en tinieblas.

“Estoy contento con los puntos, pero me hubiera gustado subir al podio y disfrutar del momento”, admitió Ricciardo. 

El encargado de entregarle el reconocimiento fue Max, una celebración de Red Bull con dedicatoria para el hombre que hizo cuatro veces campeón a ese equipo.