Red Bull es el principal rival

La escuderia, misma que quedara en segundo en el campeonato el año anterior, aspira a que el cambio de reglas y el talento de Daniel Ricciardo y Max Verstappen lo regresen a lo más alto

Daniel Ricciardo y Max Verstappen
Daniel Ricciardo y Max Verstappen (Reuters)

Ciudad de México


Después de una temporada 2015 en la que apenas alcanzó el cuarto lugar del campeonato de constructores, con un podio y sin victorias, Red Bull volvió a ser la principal alternativa a Mercedes la campaña anterior, cuando recuperó el segundo puesto en la clasificación, y se llevó los únicos dos triunfos que no fueron para las Flechas plateadas.
 
La novela del motor tuvo un final feliz, y el Renault, llamado TAG Heuer por uno de los patrocinadores, fue competitivo desde el inicio, para enviar a Ferrari al último lugar en el podio de las escuderías.

La clave del éxito estuvo en los pilotos. Red Bull tiene una combinación exitosa, con dos conductores jóvenes y capaces de ganar. 

El australiano Daniel Ricciardo ha dado el salto definitivo, y tras ser octavo en 2015, fue tercero en 2016, solo detrás de los conductores de Mercedes, con ocho podios, incluido un triunfo que se le negó en Mónaco por un error en los pits, pero que alcanzó en Malasia, y festejó con su ya famoso shoey (beber champán de su botín). 

Pero este año, con el cambio de reglas, el ascenso debe continuar y el de Oceanía aspira a ser una alternativa real al británico Lewis Hamilton, y no solo pelear por los triunfos en cada Gran Premio, sino por su primer campeonato de pilotos. 
Su compañero al inicio de 2016 fue el ruso Daniil Kvyat, quien en España fue reemplazado por el holandés Max Verstappen, que corrió en el segundo equipo de la marca, Toro Rosso, las primeras cuatro carreras. 

El joven de 19 años ha tomado la F1 por asalto, y en su debut en Red Bull se llevó la victoria en Barcelona, para convertirse en el conductor de menor edad en imponerse en una carrera de la máxima categoría. 

Su estilo arriesgado le ha valido varios enemigos en la parrilla, pero también buenos resultados, cerró la campaña con seis podios más, y fue quinto en el campeonato de pilotos. 

Con esa combinación, y un posible declive de Mercedes con la modificación del reglamento, la escudería austriaca aspira a retomar la posición que tuvo en el Gran Circo en los tiempos de Sebastian Vettel, cuando ganó cuatro títulos en fila. 

Los resultados en los tests de Barcelona no fueron tan positivos como se esperaban. Verstappen tuvo el sexto mejor tiempo global, y Ricciardo el noveno, superados incluso por Felipe Massa, de Williams, con motor Mercedes. 

Sin embargo, se espera que Renault haga los ajustes necesarios en la máquina de poder, y el chasis, uno de los puntos fuertes, cumpla con el reto de competir con Mercedes y Ferrari. 

De lograrlo, Red Bull confiará en sus dos talentosos conductores para que mejoren los resultados de la campaña 2016, cuando fueron la principal oposición al dominio de Mercedes, y provocaron la frustración en la Scuderia, que nunca los pudo alcanzar. 

Entonces llegaría el final de la era Mercedes e iniciaría la segunda época de Red Bull en la F1, y el festejo de beber de su bota de Ricciardo, sería para celebrar objetivos más grandes.