Nuevo comienzo en McLaren

Después de tres años que han estado llenos de decepciones, la escudería británica cambia los motores Honda por los Renault, en la búsqueda de mejores resultados

Fernando Alonso de McLaren
Fernando Alonso de McLaren (Reuters )

Ciudad de México

La tormentosa relación entre los monoplazas McLaren y los motores Honda, que se reanudó en 2015, se terminó después de tres años. ¿Qué dejaron como herencia? Cero triunfos, ningún podio, 133 puntos en total y el penúltimo lugar del campeonato de constructores en 2017, con 30 unidades.

Las quejas constantes de directivos y pilotos respecto a la falta de rendimiento de las plantas de poder asiáticas provocaron que los de Woking terminaran su contrato con la marca japonesa y que a partir de esta campaña cambien a Renault, que ha tenido una época exitosa con Red Bull.

La empresa francesa se encargará de darle motores a una escudería que no gana un Gran Premio de Fórmula Uno desde Brasil 2012, con el ya retirado británico Jenson Button (por cierto, fue impulsado por Mercedes).

Sin embargo, en los entrenamientos previos al inicio de esta temporada, a pesar de registrar tiempos competitivos para estar en la pelea con Force India, Williams, Renault e incluso Red Bull, los problemas de confiabilidad no se terminaron.

El monoplaza de color naranja pasó mucho tiempo en el garaje con los ajustes necesarios para evitar el sobrecalentamiento o la falta de potencia, que fueron la constante en Barcelona antes de viajar a Australia.

Aunque el cambio de motor llena de ilusión a todos los integrantes de McLaren, esos problemas recordaron los de las tres temporadas anteriores.

El piloto español Fernando Alonso, quien volvió al equipo junto a Honda en 2015, resumió como nadie esa desesperación. El dos veces campeón del mundo consiguió los mejores resultados en esos tres años de relación con tres quintos lugares, y el más destacado de la campaña anterior fue un sexto en Hungría, en algunos casos al exprimir al límite el automóvil.

Sin embargo, los siete retiros en la última temporada, sus quejas constantes y las burlas al motor por la radio del equipo lo llevaron a buscar nuevos retos y en la temporada anterior se perdió el Gran Premio de Mónaco para competir en las 500 millas de Indianápolis, en Estados Unidos, en la búsqueda de la Triple Corona.

Esta vez participará en las 24 horas de Le Mans y será parte del Campeonato Mundial de Resistencia, cuando no se cruce con las fechas del calendario de F1.

El compromiso del español, quien se mantiene como uno de los conductores más talentosos de la parrilla a los 36 años, será clave para que McLaren aspire al menos a un podio este 2018, para dejar atrás la mediocridad y competir por la cuarta plaza del campeonato.

A su lado volverá a tener al belga Stoffel Vandoorne, quien vivirá su segunda temporada completa teniendo ahora el compromiso de desarrollar el auto con el nuevo motor, pero también terminar de forma constante en el Top 10, lo que solo logró tres veces en 2017, con cinco retiros.

No obstante, a McLaren se le terminaron los pretextos, Alonso deberá confirmar en la pista que tiene el mejor chasis del serial y que solo estaba limitado por los motores Honda, que por su parte podrán responder ahora como proveedores de Toro Rosso.