El GP de México desde el techo

La experiencia de la Fórmula 1 trascendió más allá del Autódromo, algunos vivieron una experiencia peculiar al tratar de presenciarlo desde edificios y puentes peatonales aledaños

Algunas personas vieron el GP de México desde el techo de los edificios cercanos al Autódromo Hermanos Rodríguez
Algunas personas vieron el GP de México desde el techo de los edificios cercanos al Autódromo Hermanos Rodríguez (Michel Cruz)

Ciudad de México

La fiesta de la Fórmula 1 se adueñó del Autódromo Hermanos Rodríguez... y un poco más allá.

La experiencia del Gran Premio de México también se vivió desde fuera del recinto deportivo desde algunas otras partes. Algunas personas aprovecharon los puentes peatonales de Río Churubusco para tratar de ver la carrera desde el tramo del Foro Sol, donde un enorme mosaico recibió a los pilotos y los aplausos hicieron eco cada vez que exponentes como Max Verstappen, Valtteri Bottas y sobre todo Sergio Pérez pasaban a toda velocidad en sus monoplazas.

Aunque la vista era muy limitada debido a las láminas de estos puentes, pero eso no evitó que muchos curiosos se agacharan para tratar de ver entre los huecos o que inclusive alzaran sus selfie sticks para presenciar uno de los eventos deportivos más esperados de nuestro país.

"Lo importante es poder tomar una foto y poder decir que al menos pudiste verlos tantito", dijo en broma uno de los peatones que detuvo su camino para aunque sea tomar un video donde se escuchan fugazmente los autos en la parte donde el circuito retoma la curva peraltada para de ahí ir pasar frente al paddock.

Otros más afortunados pudieron ver correr los bólidos desde techos cercanos al Hermanos Rodríguez, como el techo de la Confederación Deportiva Mexicana, con una vista parcial a la pista.

Ya sea en algunas de las butacas, parados o sentados en la cornisa, la experiencia de vivir así de cerca el Gran Premio de México se volvió una experiencia única para los presentes, que incluso se prepararon con cámaras fotográficas o binoculares para poder distinguir los vehículos que pasaban frente a ellos en cuestión de segundos vuelta a vuelta.