Aguas doradas en México

Las personas con síndrome de down no son ajenas a llevar una vida normal, bajo el agua y fuera de ella se desenvuelven como cualquier persona, su discapacidad no les impide lograr medallas y romper récords mundiales ante selecciones como Estados Unidos, Australia o Italia.

​Dunia (centro) con parte del selectivo de la delegación mexicana
​Dunia (centro) con parte del selectivo de la delegación mexicana (Alejandra García )

Morelia, Michoacán

Dunia Camacho Marenco, de 27 años, no sólo es una competidora más de la selección mexicana de natación, sino que se ha posicionado como una de las máximas competidoras a nivel mundial. Hace dos años, en el Campeonato Mundial de Loano, Italia, rompió tres récords y se convirtió en la campeona mundial de 200 y 1.500 metros, es una de las atletas con mayor participación nacional e internacional.

"Fui a Venezuela, Irlanda, Italia, Portugal, Torreón, Monterrey, Culiacán, Campeche y Durango. En Venezuela gane 10 oros y en Italia 8 (3 de oro, 3 de plata y 2 de bronce) y baje los tiempos", comentó Dunia para La Afición.

Pero para la tritón mexicana lo más importante es lo que sus triunfo y logros provocan en su familia, en especial en este Mundial de Natación.

"Mi familia está muy contenta y orgullosa, y yo quiero ganar en esta competencia porque soy una perrona, soy la número uno".

AGUA Y PAPEL, SUS MEJORES GALARDONES

Dunia no limita su día a día únicamente a la natación, fuera de las aguas que la han convertido en campeona mundial, existe un mundo paralelo: los libros y la poesía, su pasatiempo favorito es escribir poemas, y como cada artista también tiene quien la inspire;su novio.

"Me gusta escribir poemas, soy una poeta; me gusta escribir, bailar, cantar y leer".

La originaria del Estado de México se ha convertido en uno de los principales pilares de este Mundial; con alegría y un semblante de pureza, ha demostrado que el síndrome de down no es ningún impedimento para convertirse en lo que ella ha logrado, y menos considerarse diferente a los demás.

Su mamá, uno de sus apoyos más importantes, no ha podido estar con ella durante la concentración previa a la competencia, pero sabe que desde las gradas el próximo domingo la estará apoyando.

"Me va a gritar duro Dunia, duro campeona...", finalizó.