Qatar 2022: ¿fraude o falta de certeza?

Una investigación del periódico británico Sunday Times, documenta corrupción y pagos por 5 millones de dólares para conseguir apoyos y lograr que Qatar fuera elegido la sede del Mundial 2022.

Elección de Qatar 2022
Elección de Qatar 2022 (Especial)

Ciudad de México

Australia, Japón, Corea del Sur y Estados Unidos competían por el Mundial 2022, pero Qatar se quedó con la sede comprando apoyos y corrompiendo representantes del futbol africano, según una investigación del diario británico Sunday Times.

De acuerdo con la investigación del periódico Sunday Times de Inglaterra, documentos como correos electrónicos, faxes y transferencias bancarias demuestran que un ex directivo de la FIFA, Mohamed Bin Hammam, pagó 5 millones de dólares a distintos responsables de futbol africanos para comprar su apoyo.

Hammam fue acusado de corrupción en 2011 cuando buscaba ser presidente de la FIFA, por esa acusación lo expulsaron en el 2012 cuando era presidente de la asociación de futbol de Asia.

El 2 de diciembre de 2010, el Mundial 2022 fue adjudicado a Qatar al sumar 14 votos frente a los 8 de la candidatura de Estados Unidos.

Los nuevos señalamientos refieren que aunque la mayoría de los directivos sobornados no tenía derecho a voto, Mohamed Bin Hammam quería generalizar el apoyo a la candidatura de su país para luego influir de manera directa en los cuatro miembros africanos del comité de la FIFA que sí participaron en la elección de la sede.

El diario británico documentó que en 2009 Hammam invitó a la capital qatarí, Doha, a tres de los cuatro directivos africanos con derecho a voto, así como a otros 35 dirigentes.

De acuerdo con correos obtenidos por el Sunday Times, tras ese viaje, David Fani, representante de Botswana, agradeció a Hammam en un correo electrónico, mientras que Jacques Anouma, representante de Costa de Marfil, declaró que presionaría fuerte por el voto para Qatar.

En el Sunday Times se detalla que el ex directivo de la FIFA pagó sobornos de hasta 200 mil dólares a través de cuentas de su empresa constructora (Kemco) a los presidentes de 30 asociaciones de futbol africanas. Además, organizó varias fiestas y eventos para esos directivos dándoles obsequios, dinero y viajes.

En el reportaje se detalla que también invirtió 305 mil euros en sobornos para proteger el puesto de Reynald Temarii, miembro del comité ejecutivo de la FIFA por Oceanía.

Se explica que en su búsqueda por obtener la sede del Mundial pagó más de 1.6 millones de dólares al ex presidente de la Concacaf, Jack Warner, también vicepresidente de la FIFA –quien en junio de 2011 renunció al cargo.

Según The Sunday Times 450 mil dólares le fueron entregados a Warner antes de la votación para designar al país organizador del Mundial del 2022.

El Sunday Times también cita correos electrónicos entre Hammam y el presidente de la Federación de Namibia, en los que éste le promete su apoyo a Qatar mientras Hammam le asegura que le dará 36 mil euros para ayudarle a construir campos de fútbol en su país.

El domingo el comité organizador del Mundial de Catar negó que Hammam tuviera alguna vinculación oficial con la candidatura de ese país cuando fue seleccionado y expuso que "tomarán las medidas necesarias para defender la integridad de la sede de Qatar".

La FIFA no ha dado respuesta a la publicación.