Entrenadores no ceden a marchistas

El 8 de marzo era la fecha límite para que los entrenadores y marchistas nacionales decidieran si trabajarían en una sola dirección; sin embargo, el divorcio sigue, ya que los profesores no quieren soltar a sus deportistas

Los marchistas mexicanos, en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
Los marchistas mexicanos, en el Autódromo Hermanos Rodríguez. (Santiago Chaparro)

México

A partir de esta semana, la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA) y la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) tenían ya la intención de que los marchistas nacionales trabajaran juntos, pero eso no ha sucedido porque los entrenadores no desean perder su recaudación al ceder a sus respectivos andarines.

En México hay varios grupos de marchistas, pero las autoridades deportivas observaron que trabajar divididos no ha traído buenos resultados al país en la disciplina, por lo que optaron por unirlos en diferentes grupos (20 km varonil, 20 km femenil y 50 km varonil); pero es una determinación que varios atletas y entrenadores no quieren aceptar.

Incluso Pedro Aroche, quien será encargado de dirigir el grupo de los 20 kilómetros varonil junto a Bernardo Segura, cree que nada se hará porque los entrenadores no desean dejar de recibir apoyo económico de las autoridades deportivas por preparar a cierto atleta.

"No me interesa mucho ser entrenador nacional, porque es lógico que muchos entrenadores no quieren ceder a sus atletas, ya que ellos les representa la papa".

Tienen una ayuda del gobierno y es muy posible que a la hora de soltar al atleta ya no se les siga dando recursos y ese es un problema. Me pongo en ese caso porque tengo al Chacal (Tadeo Vega) desde los 15 años, siempre ha estado conmigo, lo hice al 100 por ciento y no lo pirateé de nadie", declaró.

El entrenador mencionó que es un gran problema en la marcha mexicana que un familiar sea el entrenador del atleta.

"Porque a lo mejor le causa lástima que te canses o que ya no puedas subir la montaña, un atleta que quiere entrenar seriamente jamás tendrá apapacho".

Por su parte, el ex marchista y campeón olímpico en Montreal 1976, Daniel Bautista, señaló que los grupos de marcha siempre han sido el problema en la caminata mexicana y cree que Conade debería proponerle a los entrenadores buscar nuevos talentos, y aunque cedieran a sus atletas a la selección nacional, no se quedarían sin empleo.

"Las autoridades deportivas se deben imponer, en este caso la Conade debe formar criterios estrictos y decirle a los entrenadores que pueden realizar a otros chavos, pero después de formarlos, mandarlos con el mejor entrenador. En cualquier país hay uno nacional, todo el proceso que llevó el chavito hasta donde está ahorita pasó por tres o cuatro entrenadores e inicialmente el mejor lo llevará hasta donde queremos que llegue", dijo Bautista.

En tanto, Ernesto Canto, medallista de oro en los Olímpicos de Los Ángeles 1984, dijo que es necesario regresar a la época del recién fallecido entrenador Jerzy Hausleber, donde solo había un grupo de trabajo a pesar de que haya afectados en el plan que proponen las autoridades.

 “Es una fórmula que funcionó, no sé porqué se cambió y ahora vemos que ya no hay esos resultados, entonces hay que regresar a ese momento histórico, retomar lo que el profesor dejó y seguramente si se retoma, en un futuro no muy lejano la marcha recuperará ese prestigio que tuvo hace muchos años”, mencionó Canto.

 Mientras se llega a realizar este proyecto para elevar el nivel competitivo de la disciplina mexicana,

José Alvarado, coordinador de la marcha nacional, lanzó esta semana la convocatoria a los atletas para que trabajen en conjunto.

 “Se convocará a los ocho mejores de cada especialidad y ya dependerá de cada responsable su forma de trabajar. Obviamente, sabemos que de antemano unos  van a aceptar y otros no. Esta semana se envió la convocatoria a los atletas, pero no se puede obligar a nadie, esperemos a ver con qué personal contamos y sobre eso se va a planificar para China (sede de la Copa del Mundo), y luego para Juegos Centroamericanos”, concluyó Alvarado.