Toda una vida dedicada al box

En la ciudad de Lerdo el "Chivo Díaz", desde hace 36 años, ha entrenado a muchas generaciones de boxeadores, entre ellos campeones mundiales.

“El box está muy callado en La Laguna”, Chivo Díaz.
“El box está muy callado en La Laguna”, Chivo Díaz. (Alberto Robledo)

Lerdo, Durango

El “Chivo” Díaz vive para el box. Durante 60 años su vida ha girado en torno a este deporte, 36 de ellos los ha dedicado a moldear generaciones de boxeadores en el gimnasio que también es su casa, situada a un costado de la Plaza de Toros de Ciudad Lerdo, tras una puerta corrediza de lámina.

Ha sido entrenador de boxeadores como José Luis Rijolino Díaz y “La cobrita” Soto, quienes han sido campeones mundiales lo mismo que vencedores en otras importantes contiendas, así como de jóvenes que prometen grandes habilidades para el boxeo, quienes sin embargo, por la tentación de las fiestas y el alcohol, han llegado tan solo a la mitad de este camino.

"Lo primero es saber dominar el miedo, porque sólo se reciben golpes, pero todo eso se domina, todo eso se vence con los entrenamientos. Al cuerpo hay que moverlo rápido, traerlo trabajando y con eso ya no se piensa en nada, se olvida el miedo, se olvida todo".


Partiendo de esto “el Chivo” afirma que cada vez se hace más difícil encontrar a los futuros campeones mundiales, a los peleadores promesa, a quienes realmente se quieran dedicar a este deporte.

“Ahorita el box está muy corriente en La Laguna, por motivo de que los promotores les han dado mucha oportunidades a los peleadores nuevos (para que estos sean entrenadores)”, manifestó.

Los padres son los principales impulsores para que los jóvenes entrenen box, en ese sentido deberían preocuparse por el entrenador con el que van a dejar a sus hijos. “El Chivo” Díaz propone que cuando menos le pregunte cuantas peleas ha librado y, en general, su historia dentro de la disciplina.

“El box está muy callado en La Laguna”, denuncia el entrenador, quien asimismo expone que hace muchos años no salen buenos talentos laguneros a pesar de que los hay.

Comentó que este problema también se debe a un “defecto” con el que han llegado los nuevos peleadores: el miedo, una de las principales cosas que se debe controlar.

“Lo primero es saber dominar el miedo, porque sólo se reciben golpes, pero todo eso se domina, todo eso se vence con los entrenamientos. Al cuerpo hay que moverlo rápido, traerlo trabajando y con eso ya no se piensa en nada, se olvida el miedo, se olvida todo”, señaló.

Actualmente entrena a nueve jóvenes lerdenses, cuatro mujeres y cuatro hombres. Ellos, el próximo viernes 6 de mayo a las 19:00 horas, ofrecerán una pelea de exhibición en el gimnasio y casa de “el Chivo” Díaz.