Diablos Rojos, ayer campeones, hoy piensan en otro título

Los Diablos Rojos arrancan la temporada 2015 de la LMB con el objetivo de ser bicampeón por cuarta ocasión en su historia, y lo hará en un nuevo parque de pelota como casa; con el mismo plan con el que se coronó. 


Diablos Rojos del México
Diablos Rojos del México (Mexsport)

Ciudad de México

Juan Carlos Gamboa fue el último pelotero de los Diablos Rojos en ver acción en 2014 y Arturo López será el primero en 2015. La participación del infielder fue para hacer campeón al equipo, mientras el lanzador abrirá la temporada en la que buscan el cuarto bicampeonato en su historia.

Hoy arranca la temporada que celebra los 90 años de la Liga Mexicana y los escarlatas inician la defensa del título recibiendo a los Toros de Tijuana.

Han pasado 205 días desde que el joven parador en corto tomó su turno al bat para abrir la décima entrada del cuarto juego de la Serie del Rey, cuando en cuenta de 2-1 prendió un pitcheo del relevista Pedro Rodríguez para hacer volar a Doña blanca más allá de la barda del jardín derecho y darle a los Diablos Rojos su título 16.

Han pasado seis meses desde entonces, pero el recuerdo está fresco. “El tiempo ha pasado bastante rápido, aún recuerdo ese momento como si fuera ayer, fue especial para nosotros y para la afición”, narró Haper Gamboa.

“Todo eso que vivimos queremos que se repita y podamos darle un título más a la organización”.

El objetivo de los 16 clubes de la LMB es llegar a la instancia más lejana, al último juego, y ser los ganadores, pero toma tintes distintos para la escuadra que aparece con la etiqueta de ‘campeón defensor’.

En las 90 temporadas de existencia de LMB, solo 13 novenas han sido capaces de superar la temporada regular, llegar a playoffs y festejar un bicampeonato.

El equipo Agrario fue el primero que logró repetir éxitos en 1935 y 1936, proeza que se dio por última ocasión con los Saraperos de Saltillo de 2009 y 2010.

Hoy el que vuelve a apuntar su nombre como el pretendiente a bicampeón es Diablos. Y es tiempo de empezar a escribir nuevos capítulos. El estadio Fray Nano abre sus puertas de forma oficial como la nueva casa de la novena escarlata y lo hace teniendo al campeón reinante.

El mánager Miguel Ojeda está otra vez al mando del novel roster capitalino e inicia la temporada donde puede imitar los pasos de Benjamín Cananea Reyes y Bernie Tatis, quienes lograron hacer bicampeón al conjunto capitalino.

“Es una gran motivación llegar como campeones, pero haber tenido ese éxito representa también un compromiso grande. Todos en el equipo lo entendemos así y estamos comprometidos. Nos queda claro que lo que se hizo quedó atrás y tenemos frente a nosotros nuevos retos y más grandes”, explicó.

“Lo que hicimos es algo que no vamos a olvidar, pero también es la señal que hay 15 equipos que quieren lo mismo que tú y ahí es donde debemos de demostrar de qué estamos hechos”, agregó.

El reto con el que abren la defensa es con la visita de unos renovados Toros de Tijuana, con Walter Silva en el centro del diamante y una ofensiva que luce un poder que el año pasado no tuvo.

El conjunto fronterizo abre su segunda campaña tras volver a la LMB en 2014 con una cara distinta.

Estrena mánager en Eddie Díaz y tiene enfundando en su jersey nombres nuevos para ellos, pero muy conocidos en la Liga, como Óscar Robles, Luis Mauricio Suárez, Fernando Valenzuela, Noé Muñoz, Adán Muñoz y Serafín Rodríguez, quienes redondean la plantilla donde también están Eduardo Arredondo y Miguel Olivo.

“Gente me ha dicho en tono de broma, que tenemos un asilo, pero lo que tenemos es experiencia y estoy seguro de que todos van a batear y vamos a competir”, explicó el manejador de los Toros.

“Trabajamos muy fuerte para ponernos en el mejor nivel, porque va a ser una temporada diferente para el equipo. Tenemos en la mente competir por el primer lugar de la Zona Norte para llegar a los playoffs en la mejor posición posible, para aumentar nuestras posibilidades de luchar por el campeonato”, añadió.


HACEN LO MISMO

Diablos encontró una fórmula que se tradujo en éxito inmediato. Tras cuatro años de trabajo en la Academia Alfredo Harp Helú (inaugurada en 2009) el club decidió para la temporada 2014 abrirle la puerta a la camada de jóvenes peloteros que ahí se fueron preparando, la apuesta era arriesgarse a renovar su plantel ahora, para festejar después, pero eso llegó más rápido de lo que muchos esperaban.

Es el mismo camino que tomarán en 2015, porque ‘si no está descompuesto, ¿para qué arreglarlo?’. Los escarlatas contemplan iniciar con un roster cuyo promedio de edad es de 24.7 años, gracias a tener 16 peloteros de 25 o menos, y ese grupo, a pesar de contar con poca experiencia en la LMB, seguirá teniendo mucha participación.

Carlos Figueroa (21 años) y Ramón Urías (20) harán el 1-2 en el lineup rojo, apostando a su velocidad y a su capacidad de poner la bola en juego.

Después la parte gruesa del orden al bat estará en manos de peloteros de mayor experiencia (Iván Terrazas, Japhet Amador y Rubén Rivera), y cierra con tres caras jóvenes: Emmanuel Ávila (25), Gamboa (23) y Jesús Fabela (19 años), con Gabriel Gutiérrez en medio de ellos.

La temporada anterior este grupo se encargó de formar al segundo mejor ataque de la LMB con su .315 de porcentaje de bateo, pero fue el que más carreras anotó con 721, 33 más que el segundo sitio.

La única novedad notable se presentará con el Spiderman Rivera, quien llega para ocupar el lugar de John Lindsey, quien se retiró tras el título.

“Con el trabajo que se está haciendo y con los elementos que tenemos, no hay otra expectativa más que ganar. Con el trabajo que hemos hecho, con lo que tenemos desarrollado en la academia, no esperamos más que resultados muy positivos.

Aunque no es muy correcto que lo diga, tenemos todo lo necesario para ser protagonistas y pelear el campeonato otra vez”, sentenció Ojeda.

Como se ha hecho una costumbre, el campeón defensor es el encargado de inaugurar temporada, y hoy lo hace en su nueva casa, el remodelado Fray Nano; el sábado le tocará el turno al resto de las novenas de la LMB saltar al diamante.