Deportistas mexicanas que rompieron esquemas

Ana Gabriela Guevara, Maribel Domínguez, María José Alcalá, Iridia Salazar y Soraya Jiménez son algunas de las mujeres que fueron parteaguas en el deporte mexicano

 Ana Gabriela Guevara, Maribel Domínguez, Iridia Salazar, Ana María Torres, María José Alcalá y Soraya Jiménez
Ana Gabriela Guevara, Maribel Domínguez, Iridia Salazar, Ana María Torres, María José Alcalá y Soraya Jiménez (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

Ana Gabriela Guevara, Maribel Domínguez, María José Alcalá, Iridia Salazar, Ana María Torres y Soraya Jiménez tienen en común que le dieron a sus deportes brillo.

A propósito del Día Internacional de la Mujer, aquí sus historias:

"Dime que corro como niña"

Ana Gabriela Guevara inspiró una campaña que utilizaba esta leyenda tras ganar la medalla olímpica.

Ana se convirtió en la primera mujer mexicana en ganar una presea en Juegos Olímpicos en atletismo, ese 24 de agosto de 2004, la sonorense logró que todos los reflectores se posaran sobre ella.

Ana dejó el nombre de México muy en alto el 3 de mayo de 2003 cuando implantó el récord mundial de los 300 metros planos en la Ciudad de México al correr la distancia en 35.30 segundos batiendo a la campeona olímpica, la australiana Cathy Freeman y le mostró al mundo el "power mexicano".

El futbol, su vida

Alicia Vargas, mejor conocida como 'La Pelé', fue una de la primeras mujeres futbolistas de México, pero fue Maribel Domínguez la que terminó la obra de mostrarle al mundo al talento de futbolistas mexicanas.

A falta de equipos femeniles, Maribel tuvo sus inicios dentro de equipos varoniles y en 2004 alcanzó fama mundial, tras anunciar un acuerdo para jugar en la liga profesional masculina con el Atlético Celaya.

El fichaje obtuvo el visto bueno de la federación mexicana pero, en última instancia, el máximo organismo futbolístico mundial, la FIFA, lo impidió, alegando que se debe mantener una clara división entre el futbol masculino y el femenino.

Con la selección mexicana es la jugadora que más partidos ha jugado y la que más goles ha anotado.

En 2002, formó parte del combinado mexicano que logró la medalla de bronce en la Copa de Oro femenil de CONCACAF.

Fue la máxima goleadora del preolímpico de Atenas 2004, con nueve tantos, logrando la primera clasificación en la historia del futbol femenino mexicano para unos Juegos Olímpicos.

En la cita, celebrada el verano de 2004, el combinado azteca alcanzó los cuartos de final y Domínguez hizo el único gol que su equipo logró en el torneo.

María José Alcalá, abrió la puerta a los clavados

Antes que Paola Espinosa o Laura Sanchez, hubo una clavadista que les abrió el camino, María José Alcala.

No pudo ganar una medalla en los Juegos Olímpicos a los que asistió, pero logró que en este deporte hubiera presencia femenil.

Uno de sus máximos logros es haber sido medallista Mundial en Roma, en 2004, y en esta disciplina fue un parteaguas.

Iridia Salazar brilló a patadas

El taekwondo es un deporte en el que las mujeres mexicanas han encontrado un nicho para brillar.

La primera de ellas, Iridia Salazar Blanco, desde los 5 años se inició en este deporte y con tan solo 17 ganó medalla de plata en el campeonato mundial de Edmonton, la historia se repitió en Corea del Sur (2001) y Alemania (2003).

En los Juegos Olímpicos de 2004 se colgó la medalla de bronce, hoy María Espinoza es la que le ha dado más medallas en estos juegos a México.

El primer oro de una mujer

Soraya Jiménez Mendivil fue una deportista mexicana que brilló en halterofilia. Su máximo logró fue que ganó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 convirtiéndose en la primera mujer mexicana en lograrlo.

Probó suerte en deportes como bádminton y natación, pero entre los 11 y 14 años de edad Jiménez descubrió su gusto por la halterofilia por lo que se comenzó a integrar de lleno a este deporte guiada por sus profesores quienes vieron potencial en ella en su capacidades para soportar grandes pesos y la comenzaron a inscribir en diversos torneos.

A partir de sus logró, México ha tenido más competidoras en este deporte.

Murió de un infarto la tarde del 28 de marzo de 2013 en su domicilio, a la edad de 35 años

Ana María Torres, sin miedo a los guantes

Ana María Torres fue entrenada por José Morales e hizo su debut profesional dentro del mundo del boxeo el 3 de julio de 1999 enfrentando a Mariana Juárez en la Arena México.

Su constancia y disciplina la llevaron a ser campeona de Peso Gallo de México, dos veces, campeona en Peso Supermosca del CMB, en dos ocasiones y campeona de Peso Supermosca de la NABF.

Es considerada un ejemplo en este deporte para las nuevas generaciones.